Cipolletti: procesamiento por trata revela brutales castigos

Las víctimas son ocho jóvenes travestis cipoleñas. Desobediencias se pagaban con golpizas y abusos.

Por Redacción

POLICIALES

La prostituta más popular de Cipolletti, su marido y otras dos mujeres trans que operaban como su “brazo armado” fueron procesados por los delitos de trata y explotación sexual tras haberse desbaratado en Cipolletti y Neuquén una perversa organización presuntamente liderada por la icónica Marcela Alejandra Ramírez.

La supuesta jefa de la red, de 46 años y a quien las víctimas debían llamar “Mamá” o “Mamucha”, fue una de las primeras en obtener su DNI femenino en la zona y la protagonista del primer matrimonio igualitario entre un varón y una trans en la Patagonia. También se hizo conocida en Cipolletti por su afición a los animales. Su impronta la hizo “famosa” a escala local y supo mostrar su mejor cara en una entrevista con el diario “La Mañana de Cipolletti” en la que se describió como una persona interesada en defender “a la gente que realmente necesita”. “Me preocupa una matanza de animales, o gente como en este invierno que estuvo muerta de frío, esas cosas me interesan”, dijo en aquel diálogo publicado en septiembre de 2012.

La otra cara de Ramírez se mantuvo oculta hasta ahora. Más de una decena de dolorosos testimonios la señalan como la líder de una violenta organización que no sólo captaba a jóvenes travestis para que ejerzan la prostitución a la vera de las rutas de Cipolletti y Neuquén sino que además les cobraba un canon diario por el derecho a una “plaza” en la banquina y les aplicaba perversos castigos ante cualquier comportamiento que afectara los intereses de “Mamucha”.

Todo surge, según pudo conocer este medio de altas fuentes judiciales, del procesamiento con prisión preventiva que dictó el 11 de julio pasado el juez federal de Roca Jorge García Davini contra Ramírez y sus tres presuntos cómplices. Además de la detención sin chances de obtener la libertad bajo caución, el juez le impuso a cada imputado un embargo de 100.000 pesos.

Actualmente las tres mujeres están detenidas en un pabellón para travestis en una cárcel federal fuera de la Patagonia y el marido de Ramírez está en una unidad contigua. Todos fueron procesados por el delito de trata de personas y promoción de la prostitución, agravados por haber mediado “engaño, fraude, violencia, amenaza o cualquier otro medio de intimidación o coerción, abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad” y explotación económica de la prostitución ajena, también agravada. Las víctimas identificadas en el expediente son ocho jóvenes trans oriundas de distintas provincias, especialmente del norte del país, que fueron traídas a Cipolletti con la promesa de “mejores condiciones laborales”.

La investigación comenzó cuando una joven trans fue víctima de una brutal golpiza en un boliche de Neuquén que la dejó internada en un hospital de esa ciudad. No sin temor ni reticencia, la chica relató algunos hechos que pusieron en alerta a las autoridades. Poco después se supo que la paliza había sido un “castigo” ordenado por su proxeneta.

La Policía Federal inició una pesquisa y el 4 de julio pasado el juez federal de Neuquén Gustavo Villanueva ordenó allanar la casa de Ramírez, en la esquina de Roca y Uruguay de Cipolletti, y las viviendas de las dos “cobradoras” que presuntamente trabajaban para ella. En esos procedimientos fueron detenidos los cuatro imputados, quienes enseguida fueron indagados por el juez neuquino. Sin embargo el defensor particular Michel Rischmann, contratado por Ramírez y su marido, planteó una incompetencia territorial y el expediente fue remitido al juzgado de Roca, donde García Davini completó la instrucción y dictó los procesamientos en tiempo récord. Las restantes imputadas cuentan con un defensor oficial.

En la casa de Ramírez la policía incautó dos armas de fuego -entre ellas una “tumbera” con forma de ametralladora-, proyectiles, celulares, computadoras y libretas. También había un sistema de cámaras de seguridad en funcionamiento.

La pesquisa logró identificar a ocho víctimas de trata, aunque los investigadores sospechan que en total Ramírez regenteaba una docena de jóvenes a las que asignaba “plazas” fijas a la vera de la Ruta 22 en el ingreso a Cipolletti y en un tramo de la Multitrocha neuquina y también en el acceso a esa ciudad por la Ruta 151. (Redacción central)


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