El presidente de la FIA anunció la vuelta de los motores V8 a la Fórmula 1

Mientras se anunciaba la vuelta de la máxima a África para 2030, Ben Sulayem aventuró que todo conduce al cambio de las unidades de potencia y el regreso a un automovilismo más convencional.

Por Redacción

El mandamás de la FIA confirmó la vuelta a los impulsores utilizados por última vez desde 2006 hasta 2013

En el marco del anuncio del regreso de la Fórmula 1 a África para 2030, con el Gran Premio de Ruanda, el presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Ben Sulayem, anunció un cambio radical para el futuro de los monoplazas de Fórmula 1.

Además de referirse al futuro calendario y la incorporación del país africano al gran circo, el mandamás de la FIA declaró que otro de los objetivos de la F1 para entonces es volver a los motores V8 y que su estreno coincida con el Gran Premio en cuestión.

«Lo bueno de 2030 es que estamos trabajando juntos. El lanzamiento del nuevo V8 será en 2030, así que Ruanda contará con estos motores en la primera carrera«, afirmó Ben Sulayem durante el acto, en el que también participaron el presidente ruandés, Paul Kagame, y el director ejecutivo de la Fórmula 1, Stefano Domenicali.

La iniciativa no contempla únicamente una modificación en la concepción de las unidades de potencia, cuyo reglamento 2026, particularmente, ha causado tanta controversia ante incontables problemas con la disposición eléctrica a la hora de acelerar y afrontar cada sesión en pista.

La reducción del peso de los autos también aparece como una prioridad para el próximo reglamento, con una meta cercana a los 80 kilos menos respecto de los monoplazas actuales.

«Cuando pensamos en cuáles son los objetivos de fabricar este motor, como piloto, lo primero que necesitamos son coches ligeros«, explicó el dirigente, que busca impulsar una transformación que tenga impacto tanto en el rendimiento deportivo como en la experiencia de los aficionados.

Otro de los ejes del proyecto pasa por reducir los recursos destinados al desarrollo de los propulsores. Según detalló el titular de la FIA, la intención es recortar al menos un 50% la inversión en investigación y desarrollo vinculada a los motores.

«Los coches serán aproximadamente 80 kg más ligeros, y tal vez no debería estar diciéndole esto a la prensa. Lo segundo es mantener la viabilidad del negocio, así que tendremos al menos un 50% menos de investigación y desarrollo en los motores», sostuvo.

El sonido es otro de los móviles del cambio. La intención es recuperar una de las características históricas de la categoría mediante una nueva generación de motores que combine atractivo deportivo con costos más contenidos. La vuelta de los V8, utilizados por última vez de 2006 a 2013, supondría así un cambio significativo y la vuelta a un automovilismo más convencional.


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