Historias detrás de la despedida de Lionel Messi: de Neuquén y todo el país al Monumental

Una familia neuquina hizo 1300 kilómetros desde Loncopué. Otros hinchas llegaron en una caravana de siete colectivos desde Tucumán o viajaron en el día desde Mar del Plata para volver directo a trabajar. Todos coparon Núñez para decirle adiós al capitán en su último partido con la Selección.

Por Santiago Sourigues

Jorge, Mauro y Néstor, listos para la despedida de Messi tras viajar más de 1300 kilómetros desde Neuquén. (Foto: Santiago Sourigues)

Buenos Aires amaneció este martes florecida de camisetas de la selección argentina. A partir de las 20, Lionel Messi, el máximo referente del fútbol en nuestro país, se despidió del equipo nacional, en una noche llena de emociones.

Después de 207 partidos, 125 goles, 21 años y 49 días, y tantas alegrías como tristezas, Messi decidió ponerle punto final a su inigualable carrera en el conjunto albiceleste. Héroe resiliente, genio cercano y humilde siempre, este rosarino de bajo perfil, pero estruendosa repercusión, enamoró a un país que aún le cuesta asimilar su retiro.

La línea de colectivo 130, que une La Boca con Boulogne Sur Mer, pero que pasa por la cancha de River, durante toda la jornada transmitió en su pantalla sin solución de continuidad los ocho goles que Messi anotó en su último mundial con la selección argentina.

La Argentina toda estuvo representada en la cancha que más veces lo vio vestir los colores patrios. Viajes inverosímiles y maratónicos cuentan, en parte, una noche que el país no olvidará.

Más de 1300 kilómetros para ver a Leo Messi por última vez


Desde Loncopué, Neuquén, llegaron Mauro (38) y Néstor (30), cuñados, con Jorge (65), padre y suegro, respectivamente. Juntos, recorrieron más de 1300 kilómetros para ver por primera y última vez a Messi con la camiseta argentina. Para la ocasión, escribieron con marcador una bandera con la frase “Por siempre Leo” y “Caviahué-Loncopué, Neuquén”.

De la Patagonia a Buenos Aires. (Foto: Santiago Sourigues)

La familia patagónica consiguió las entradas un día antes y no dudó. Mauro, que había venido a Buenos Aires sólo para ver a Boca, asegura que Messi le produce “felicidad”. “Llegamos hoy a las 11 más o menos. Dejamos el auto en un estacionamiento y listo”. Néstor, lo define como “el mejor jugador de todos”. También destaca su “humildad”.

Mariela (52), porteña, no quiere hablar con este medio por la emoción que le produce el astro rosarino. “Es muy grande”, asegura, con la voz entrecortada. Como en muchas familias, Lionel fue un motivo de unión entre ella, su marido y sus hijos, que tuvieron el privilegio de vivir un momento “único” en la noche del 6 de octubre.

Verónica (46), Ricardo (47), Ignacio (11), Matías (18) y José María (12) llegaron a Buenos Aires desde Tucumán en una caravana de siete colectivos. Los tres chicos juegan al fútbol. Será la segunda vez que lo vean a Messi. “Es un ejemplo a seguir como persona”, dice Matías Godoy, de 18 años, que juega en San Martín de Tucumán y sueña con debutar en Primera. Inspirado, define a Messi como “el emblema de la nación”.

Franco (30) y Florencia (25) son de Bahía Blanca y vinieron por el día para despedir al futbolista más ganador de la historia. Verán a Messi por primera vez en una cancha. Aseguran que Lionel significa algo “muy importante” en su vida.

Teo Seimandi, de 12 años, da el paso al frente para hablar en nombre de su familia de Holmberg, Río Cuarto. Se confiesa: “Messi es la razón por la que me gusta el fútbol”. Tampoco oculta su deseo de que La Pulga se quede “un ratito más” con la selección.

Virginia (32) concluye esta crónica. Tiene tatuado a Messi en su brazo. “Ya sé que voy a llorar”, anticipa. “Los valores que representa son fantásticos. Más allá de ser un jugadorazo, me parece que es una persona excelente”. Vino con una amiga en uno de los al menos 12 colectivos que llegaron desde la ciudad feliz. “Salimos a las siete y media de la mañana y volvemos directo a trabajar”. Dormirán en el micro.

Desde las 12 del mediodía, los alrededores del estadio Antonio Vespucio Liberti estuvieron colmados de ansiosos hinchas que buscaban calmar la espera por la cercanía. En tanto, en la Ciudad Universitaria de la UBA, se habilitó a partir del mediodía un fan fest con shows, música y una pantalla gigante desde la cual transmitieron el partido. El evento contó con la animación de Sergio Goycochea.


Comentarios