Argentina – Brasil: la relación con el mayor socio comercial en un punto crítico
El vínculo bilateral con Brasil se encuentra dañada por la escalada discursiva entre el presidente Javier Milei y el gobierno brasilero, en el marco de las elecciones que el país vecino celebrará en octubre. Brasil es el principal socio comercial argentino, antes y después de la apertura comercial.
El sábado 25 de julio, el presidente Javier Milei insultó a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en San Pablo. Fue durante el acto de lanzamiento del candidato opositor, el ultraderechista Flávio Bolsonaro. El mandatario libertario llamó “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista” al jefe de Estado de Brasil y “basura calva” al presidente del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.
Enfrente, Lula pareció al principio, no acusar recibo: “¿Quién es ese tipo?”, respondió a una periodista que le preguntó al respecto.
Al día siguiente, el gobierno de Lula llamó a consultas al embajador de Brasil en Argentina, Julio Bitelli, y finalmente, el 5 de agosto, retiró a su embajador en Buenos Aires dejando como responsable a un “encargado de negocios” y a la embajada sin diplomáticos de carrera.
“Que Brasil haya retirado a su embajador en Buenos Aires marca, sin dudas, el peor momento de la relación bilateral, por lo menos desde la democratización hasta acá”, dijo a RÍO NEGRO Santiago Tangir, referente del Centro de Estudios y Cooperación Argentina-Brasil (CECAB). “Esto implica rebajar la representación diplomática: no quiere decir romper relaciones, pero sí dar un mensaje político de que la relación no es normal”, agregó.
¿Cuál es el alcance de la relación comercial entre Argentina y Brasil? ¿Cómo se lee el conflicto en ambos países? ¿Podría este traspié diplomático complicarla?
Los números
Brasil es el principal socio comercial de la Argentina de forma ininterrumpida desde 1991.
Según el INDEC, en 2025 Argentina exportó US$ 12.783 millones a Brasil e importó US$ 18.424 millones, con un intercambio comercial total de US$ 31.206 millones. El saldo comercial es estructuralmente negativo para nuestro país por US$ 5.640,51 millones.
En 2025, el rubro automotor lideró tanto las exportaciones como las importaciones y el complejo cerealero tuvo una participación muy destacada en las ventas argentinas a Brasil.
Dato
- US$ 31.206
- Los millones a los que asciende el comercio bilateral con Brasil, el principal socio comercial argentino.
“El sector más interdependiente y más entrelazado a nivel productivo es la industria automotriz que, además, es una porción muy grande del volumen total: en los últimos años osciló entre un tercio y un cuarto”, dijo Tangir, que también nombró a la metalmecánica y la industria química como industrias importantes.
Según el licenciado en Ciencias Políticas, las exportaciones argentinas a Brasil tienen mucho valor agregado y un componente industrial, debido a los diversos acuerdos que hay dentro del Mercosur.
Este año, si bien cayeron las importaciones y subieron las exportaciones, Argentina sigue en déficit: según datos de la consultora ABECEB, el rojo desde el lado argentino acumula US$ 1.255 millones a julio de este año.
El mes pasado, las importaciones argentinas desde Brasil totalizaron US$ 1.416 millones: una baja de 14,8% interanual y la novena caída consecutiva.
Esta reducción, según ABECEB, está explicada principalmente por el sector automotor: no solo influyó la crisis del consumo generalizada en nuestro país – reflejada en la baja interanual de los patentamientos y de las ventas mayoristas –, sino también la mayor penetración de vehículos chinos.
Al contrario, las importaciones argentinas de energía brasileña totalizaron US$ 89,4 millones el mes pasado: un crecimiento interanual de 5.865,2%. Este aumento, explica ABECEB, “respondió al uso más intensivo de las interconexiones regionales para complementar la oferta argentina durante el pico invernal, ya que la ola polar de julio elevó fuertemente las necesidades energéticas”.
Los especialistas coinciden en que la relación bilateral con Brasil atraviesa el peor momento desde el regreso de la democracia.
Las ventas a Brasil alcanzaron US$ 1.153 millones en julio: una suba interanual de 4,6%. El sector automotor lideró el crecimiento en julio, aunque con un desempeño heterogéneo: los envíos de vehículos para transporte de mercancías y de pasajeros aumentaron 24,1% y 23,2% interanual respectivamente, pero los envíos de vehículos de carretera se redujeron un 44,8%.
Según Tangir, “hay una preocupación muy grande” en los sectores automotrices porque “ya vienen en caída por las políticas del gobierno de Milei”. “Esto es grave en nichos puntuales donde hay valor agregado y trabajo argentino”, agregó.
La crisis diplomática
Para Tangir, el gobierno de Lula lee que los insultos de Milei constituyen una “interferencia en asuntos internos en materia electoral”. El próximo 4 de octubre, los brasileños acudirán a las urnas y Lula se juega su reelección. Su principal oponente es Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Una encuesta de Atlas-Intel del mes de julio reveló que Lula registra la mejor imagen entre los líderes políticos del país, con 48% de evaluación positiva y 52% negativa, mientras que Bolsonaro tiene un 37% de imagen positiva y 59% negativa.
“Es un tema muy sensible”, dijo Tangir. “En 2022 hubo un intento de golpe de Estado llevado a cabo por Jair Bolsonaro, en el que, entre otras cosas, había un plan para asesinar al presidente electo, al vicepresidente electo, al presidente del Supremo Tribunal Federal”, agregó.
Para el analista, el apoyo de Milei a Bolsonaro es leído en Brasil como “un instrumento más del embate de la Casa Blanca, que ya viene desde el año pasado con aranceles y sanciones”.
Además, Milei defendió a Bolsonaro de su condena a 27 años de prisión por liderar el intento de golpe de Estado, abolición violenta del Estado de derecho y organización criminal armada.
Desde el gobierno argentino desestiman la importancia del conflicto y descreen de un impacto de magnitud sobre el comercio bilateral.
En esa línea, en marzo de este año, la Comisión Nacional para los Refugiados (CONARE), que depende del Ejecutivo argentino, otorgó asilo político a un brasileño que participó del ataque a la casa de gobierno que, según investigaciones judiciales, era parte del plan para perpetrar el golpe. Se trata de Joel Borges Correa, quien se había fugado a la Argentina en 2024, después de haber sido condenado en Brasil a 13 años y seis meses de prisión.
Por otro lado, para Tangir, hay un “cálculo político de ambos lados de la frontera”. “En el caso de Milei, es muy irresponsable”, dijo, porque lo hace “primero, para congraciarse con Donald Trump y segundo, para, creo yo, intentar balancear el mote de ‘antinacional’ que se le ha puesto a este gobierno”.
Por parte de Lula, afirma, “esto lo está beneficiando en las encuestas”. “No hay ningún tipo de incentivo para el lado brasileño, ya que no tiene grandes consecuencias económicas”, dijo el especialista, y agregó que el presidente Lula no respondió en términos personales “porque no quiere subir al ring o poner a Milei a su mismo nivel”.
Hacia el futuro
Según el canciller argentino, Pablo Quirno, la decisión de Brasil de retirar a su embajador es “unilateral y excesiva”, pero no va a afectar las relaciones comerciales ni el intercambio bilateral con nuestro país.
“Creemos que es una cuestión entre políticos que no va a tener impacto en lo comercial, porque a ninguno de los dos le conviene una situación de ese respecto”, dijo Quirno en una entrevista con La Voz.
Para la consultora ABECEB, el comercio entre ambos países seguirá más allá de la crisis diplomática, pero en términos menores debido a la crisis económica argentina.
“El modesto crecimiento de la actividad y el consumo y el estancamiento de la industria manufacturera son claves a la hora de explicar la contención de las importaciones provenientes de Brasil”, dice el informe publicado esta semana por la consultora que dirige el ex ministro de producción macrista Dante Sica. El informe suma la profundización de la apertura comercial hacia el mercado chino como causal de la caída en importaciones brasileñas.
“El modesto crecimiento de la actividad y el consumo y el estancamiento de la industria manufacturera son claves a la hora de explicar la contención de las importaciones provenientes de Brasil”
Abeceb
Por otro lado, la economía del país vecino también muestra un desempeño débil en 2026, “condicionada por tasas de interés elevadas, salarios presionados y la incertidumbre electoral, por lo que la Argentina deberá apoyarse también en otros socios comerciales para impulsar su sector externo”.
Para Tangir, es difícil pensar que haya sanciones económicas por parte de Brasil “porque hay mucha interdependencia” entre ambos países, y esas medidas tendrían consecuencias internas en varios sectores.
“No es que vaya a haber un crash mañana ni efectos inmediatos”, dijo, aunque sí cree que puede haber consecuencias “de mediano y largo plazo”.
“De acá para adelante, en todo lo que Brasil pueda prescindir de Argentina, lamentablemente lo va a hacer”, dijo. Añadió además que la decisión del gobierno brasilero sigue siendo bajo una mirada estratégica: “va más por no priorizar a Argentina que por dinamitar los distintos vectores del intercambio comercial y productivo que existen hoy”.
Comentarios