Por primera vez en muchos años, la economía podría no influir en el voto en las elecciones de 2027

El bolsillo ha sido históricamente un factor determinante a la hora de votar. No obstante existe una importante parte de la población que padece la baja de los ingresos y sufre en el día a día, pero apoya el rumbo macroeconómico del gobierno de Javier Milei y se niega a "volver al pasado".

El bolsillo y la economía. Un match que tal vez no se repita en las elecciones de 2027.

De lunes a jueves, la periodista y politóloga Chiara Detinis sale a hacerles preguntas a los transeúntes en las calles de la ciudad de Buenos Aires.


Hace un mes, la movilera de El Destape entrevistó a una jubilada que le contó que trabajó toda su vida en una panadería y ahora cobra $487.000 al mes. Sus hijos le prestan dinero todos los meses.


-¿Cuál es el gasto en el mes que más pesa?
-El alquiler.
-¿Cuánto pagás de alquiler?
-Pago $800.000.
-O sea, que lo que pagás de alquiler dobla lo que cobrás de jubilación.
-Sí, totalmente.
-¿En algún momento votaste a Javier Milei? ¿Lo votaste?
-Sí.
-¿El año que viene lo volvería a votar?
-Sí.


La crisis de ingresos es uno de los temas que más preocupan a los argentinos, pero no necesariamente se verá reflejada en un rechazo al Gobierno en las urnas en 2027.


“Para mí, el año que viene, hay una gran posibilidad de que el voto no esté atado al bolsillo, como ha pasado en otros años; más bien, puede estar atado a una dinámica de antagonismo entre el peronismo y el antiperonismo, y a votar contra alguien, más que a favor”, dijo Detinis a RÍO NEGRO.

Datos y sensaciones


Tan solo esta semana, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reveló que la actividad económica cayó 1,4% interanual en julio, que las ventas en supermercados y mayoristas cayeron 2,1% y 1,1% en el mismo período respectivamente y que la pobreza subió al 32,3% en el primer semestre de 2026.


Más allá de los números, los ciudadanos lo sienten. Los resultados de un relevamiento de julio de 2026 de la consultora Management & Fit indican que la percepción negativa sobre la situación del país persiste, con un 63,5% de sentimientos negativos (preocupación, desconfianza y tristeza).

Dato

32,3%
Fue la pobreza en el segundo semestre de 2026, según revelaron las estadísticas oficiales (Indec).


Para los encuestados, los aumentos de precios y tarifas son el principal problema nacional (22,4%), seguidos por la corrupción (17,9%), desocupación (17,6%) y pobreza (16,2%). En cuanto a las preocupaciones en el plano personal, la dificultad para llegar a fin de mes encabeza el ranking con un 24%. Le siguen bajos ingresos con 20,4%, inseguridad al salir a la calle con 14,7%, endeudamiento familiar con 11,1% y desocupación con 8,9%. Es decir, el 71,4% de las preocupaciones personales son económicas.


Sin embargo, con esos números, “el 40% decía que apoyaba el rumbo económico y el 39,7% que, si las elecciones fueran mañana, optarían por el mismo equipo de gestión”, cuenta a RÍO NEGRO Lara Goyburu, directora ejecutiva de Management & Fit. Por otro lado, afirma Goyburu, el voto opositor no está concentrado en el peronismo.

Segun Management & Fit, “no volver al pasado” es el cimiento más homogéneo entre en núcleo de votantes apoyan al gobierno de Javier Milei.

Además del gobernador Axel Kicillof, la dirigente de izquierda Myriam Bregman aparece entre las menciones. “También hay gente que nombra a Cristina (Fernández de Kirchner) o a algún outsider. Hay gente que menciona a (la senadora) Patricia (Bullrich) como si no fuera del propio riñón del gobierno”, agregó.

¿Dónde están los votos?


El votante argentino es complejo, según un informe de la consultora Sentimientos Públicos aparecido este mes. Por ejemplo, existe una mayoría social que se opone a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, por considerar que las desregulaciones perjudican a los trabajadores. Sin embargo, el 55% de quienes están en contra de esa ley también piden menos impuestos.


“Una mayoría creciente quiere menos Estado fiscal y más protección laboral al mismo tiempo. Se opone a la reforma de Milei al mismo tiempo que le reclama la promesa incumplida de quitar trabas impositivas”, dice el estudio.


Para la consultora, existe una “mayoría silenciosa que todavía no encuentra en la oferta electoral una traducción de sus contradictorios anhelos de aceleración y protección”. Por otro lado, Detinis, la movilera de El Destape, afirma que, además del clásico antiperonismo, circula una gran cantidad de desinformación, que genera que los ciudadanos apoyen medidas basados en datos erróneos.

Según la consultora Sentimientos Públicos, el 55% de quienes se oponen a la reforma laboral, reclama al mismo tiempo la reducción de impuestos.


Por ejemplo, un portero que entrevistó le dijo que antes le alcanzaba para comprar una docena de empanadas, pero que ahora compra menos cantidad, de modo que no tiene que tirar lo que le sobra. “Me dijo: ‘Hay datos que dicen que antes éramos uno de los países que más desperdiciaba comida’. Y es mentira”, cuenta Detinis.

Otro caso es un estudiante de odontología que trabaja como Uber le dijo que apoyaba que el gobierno hubiera bajado las dietas de los diputados y los senadores, algo que no sucedió. Asimismo, Detinis aseguró que existe un gran resentimiento hacia beneficiarios de planes sociales: muchos votantes justifican su mala situación económica bajo el consuelo de que “por lo menos no se financia a vagos”.


Además, según Goyburu, existe un gran rechazo al gobierno de Alberto Fernández. Para la referente de Management & Fit, dentro de los cuatro de cada diez encuestados que apoyan al gobierno, hay un 25% que “está efectivamente convencido del rumbo económico aun cuando no ve mejoras en su economía”.

Por otro lado, existen “otros que dicen ‘la estoy pasando mal, pero yo atrás no vuelvo’”. Según la politóloga, “no volver al pasado es el cimiento más homogéneo” entre quienes apoyan a Milei más allá de las penurias económicas.


Para Detinis, además, existe una desconexión en algunos votantes que no asocian sus problemas materiales con las políticas económicas de Javier Milei. Una analista de datos que trabajaba en una multinacional que se fue del país le dijo a la periodista que ella y su marido se habían quedado sin empleo, no conseguían uno nuevo y habían tenido que endeudarse. Sin embargo, afirmó que no estaba arrepentida de haber votado por La Libertad Avanza. “No le puedo echar la culpa al presidente de la Nación”, dijo la entrevistada.


Para Detinis, la oposición debería hablar de los problemas reales de la población, pero no olvidar la dimensión afectiva. “Cuando uno sale a la calle y entrevista a gente que le está yendo realmente mal, que perdió su trabajo, que tiene el sueldo estancado hace meses o hace un año, le aumentan los costos fijos y aun así seguiría prefiriendo este gobierno, me hace pensar que el año que viene el voto probablemente no sea tan racional como los politólogos queremos pensar”, concluyó la periodista.


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