Tras la flexibilización del cepo, los giros de dividendos al exterior alcanzaron los US$ 3.400 millones
La entidad bancaria considera que la mayor parte de las utilidades acumuladas ya fueron remitidas, lo que reduciría la presión cambiaria durante los próximos meses.
Según el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, el volumen de remisiones representa un alivio para la gestión monetaria. El giro de dividendos de multinacionales hacia sus casas matrices acumuló un total de US$ 3.400 millones en lo que va del año.
Esta cifra refleja el impacto de la flexibilización de las restricciones cambiarias implementadas para el giro de utilidades corporativas. El funcionario destacó que los niveles alcanzados resultan comparables a los registrados en 2016, tras la salida del cepo cambiario aplicado entre 2011 y 2015.
La normativa implementada este año por la autoridad monetaria habilitó la distribución de utilidades correspondientes a ejercicios fiscales a partir de 2025. Aunque la medida recibió críticas iniciales por sus condiciones, Bausili explicó que el esquema se diseñó considerando la tendencia de las firmas a girar montos elevados en cuanto se habilita el acceso.
Desde la conducción del Banco Central afirmaron sentirse cómodos con el nivel de giros alcanzado. Las autoridades informaron que gran parte del stock acumulado de ganancias retenidas en ejercicios anteriores ya fue canalizado al exterior, por lo que se prevé un comportamiento más estable para el tramo final del año.
Cuál es el balance comercial, deuda y las claves para el próximo año
Analistas económicos coinciden en que la absorción de este stock de utilidades pendientes disminuye los frentes de demanda sobre el mercado cambiario. La menor cantidad de pesos retenidos listos para convertirse a moneda extranjera ayuda a reducir la presión sobre la cotización del dólar en el corto plazo.
Durante los primeros meses del año, el impacto de estos giros sobre el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) resultó acotado. El desempeño del superávit comercial y el ingreso de divisas mediante la emisión de obligaciones negociables por parte del sector privado compensaron la demanda de dólares.
No obstante, los especialistas advierten que de cara al próximo año el flujo de utilidades giradas dependerá de los resultados operativos de las empresas y de las condiciones financieras generales. La evolución de la balanza comercial y la capacidad corporativa para colocar deuda externa serán factores clave para sostener la estabilidad.
El control de la demanda de divisas corporativas se mantiene como una variable determinante para la estrategia del equipo económico. Hacia adelante, el seguimiento oficial estará puesto en equilibrar el flujo normal de utilidades con la acumulación de reservas internacionales.
Las declaraciones de la autoridad monetaria se dan en un marco de atención sobre la evolución del tipo de cambio mayorista. En el mercado financiero se sigue de cerca la operatoria oficial para evitar bruscas oscilaciones en la cotización y sostener la previsibilidad de los precios.
Con información de Infobae.
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