De desecho a insumo clave: la minería apuesta a reciclar residuos para abastecer la transición energética
Empresas y centros de investigación avanzan en tecnologías para recuperar minerales críticos desde relaves y pasivos ambientales, en un contexto de creciente demanda global vinculada a la transición energética.
La minería global empieza a mirar con otros ojos materiales que durante mucho tiempo fueron considerados residuos. Relaves, cenizas industriales y antiguos depósitos mineros aparecen ahora como potenciales fuentes de litio y otros minerales críticos, en una tendencia que gana terreno como complemento a la explotación tradicional de nuevos yacimientos.
Un análisis reciente de la consultora GEM Mining Consulting advierte que los residuos generados por procesos mineros y metalúrgicos podrían transformarse en activos estratégicos para abastecer la creciente demanda de baterías, vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento energético. La iniciativa se apoya en nuevas tecnologías capaces de recuperar minerales desde materiales ya extraídos y acumulados en superficie.
Diversos estudios identificaron concentraciones económicamente aprovechables de litio en residuos de bauxita, aluminosilicatos, cenizas industriales y relaves asociados a explotaciones de estaño y tungsteno. A esto se suma la posibilidad de recuperar simultáneamente otros elementos de alto valor comercial, entre ellos tierras raras, galio, germanio, vanadio, rubidio y cesio.
El informe de GEM Mining sostiene que reutilizar materiales ya removidos podría disminuir la necesidad de desarrollar nuevos proyectos extractivos, especialmente porque muchos de esos residuos se encuentran en zonas con infraestructura minera instalada. Ese escenario permitiría reducir costos, acortar plazos de habilitación y minimizar riesgos operativos frente a emprendimientos greenfield.
La tendencia se vincula además con estrategias de economía circular aplicadas a la minería, en momentos en que distintos países buscan asegurar el suministro de minerales críticos para sostener la transición energética. En ese marco, la recuperación de residuos históricos aparece como una alternativa para ampliar la oferta sin depender exclusivamente de nuevas explotaciones.
La transformación
El modelo también abre una posibilidad adicional para el sector: transformar antiguos pasivos ambientales en proyectos productivos capaces de generar ingresos y, al mismo tiempo, reducir costos de remediación.
Entre los casos mencionados por el informe aparece el proyecto Mount Sicker, en Columbia Británica, Canadá, impulsado por la firma Sasquatch Resources. La compañía trabaja en la recuperación de cobre, zinc, plata y oro desde pilas de residuos generadas entre fines del siglo XIX y comienzos del XX.
El director ejecutivo de la empresa, Pete Smith, afirmó que el reaprovechamiento de residuos mineros históricos podría convertirse en una de las vías más eficientes para incorporar minerales críticos a la cadena global de suministro, en un contexto de demanda creciente de recursos estratégicos.
La reutilización de residuos también empieza a posicionarse dentro de los esquemas de economía circular que buscan aplicar distintos segmentos de la industria extractiva. El objetivo es doble: reducir pasivos ambientales heredados y, al mismo tiempo, generar nuevas fuentes de suministro para una demanda internacional que no deja de crecer.
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