Gaby y Kournikova deleitaron a una multitud
BUENOS AIRES (DyN).- La rusa Anna Kournikova se impuso a Gabriela Sabatini 6-3 y 6-4 en el partido exhibición que se realizó en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, en lo que significó para la argentina su primer match desde su alejamiento profesional, el 24 de octubre del «96.
Más de cinco mil personas colmaron las instalaciones de la «catedral del tenis argentino» para reencontrarse con la que fue la mejor tenista de nuestro país -se dice que tiene una fortuna de unos 40 millones de dólares- y para poder disfrutar de la belleza y el talento de la actual número nueve del ranking de las WTA, que acaba de firmar un contrato por 17 millones de dólares con una fábrica de productos de lencería.
Minutos después de las dieciocho y con el tema de Nueve Semanas y Media de fondo, Anna Kournikova se ganó los primeros aplausos de la tarde, pero minutos después nuestra Gaby hizo estallar el estadio en aplausos y visiblemente emocionada saludó a los cuatro costados.
Llegó entonces la hora de jugar, y en la primera pelota se pudo apreciar la diferencia existente hoy en día entre una top-ten de la actualidad y otra que dejó de jugar hace mas de tres años. Ese drive muy ancho dejó en claro que Gabriela, pese a que se estuvo entrenando las última semanas, está falta de timming. De todas formas se dio el gusto de deleitar con un concierto de drops, que volvieron «loca» a la rusa durante el primer parcial y algunos tiros de revés, que demostraron que su talento está intacto.
En ese primer set se vio lo mejor del partido. Si bien Kournikova empezó un tanto imprecisa, poco a poco fue entrando en ritmo y a partir del cuarto game, cuando quebró el saque de Sabatini, pasó a dominar claramente el juego, para imponerse finalmente por 6-3 en 34 minutos.
En el segundo set la rusa sacó claras ventajas hasta situarse 5-2 con el saque a su favor. El partidose iba, pero Kournikova no quiso defraudar a la gente. Levantó el pie del acelerador y le posibilitó a Sabatini ponerse 5-4. Pero en el game definitivo no perdonó y con golpes contundentes definió el partido tras 31 minutos de juego.
Más tarde, Sabatini se tomó revancha. Fue en el set de doble que jugó en compañía de Luis Lobo, ganándole a la rusita y Javier Frana por 6-3.
Entre un partido y otro fue el turno para las emociones. Primero fue Kournikova, la que recibió el trofeo puesto en juego por la organización y además un presente de recuerdo: una bandera de sus fans, que en inglés decía «secuestramos a Mark (en relación al australiano Philippousis, quien sería su actual pareja), lo devolvemos si nos das un beso». Con ese gesto la visitante terminó de ganarse al público.
El momento culminante llegó cuando Ricardo Rivera le entregó un presente a Sabatini, quien más extrovertida que cuando actuaba en el circuito agradeció al público el momento inolvidable que le hicieron pasar en una tarde en la que el tenis femenino argentino volvió a vivir.
Con quien otra iba a ser, que con la inigualable Gaby.·
«Los recordaré por las preguntas locas…»
Anna Kournikova comentó que de Argentina no se va a olvidar jamás «por las preguntas locas» que le hicieron en la conferencia de prensa realizada en un hotel céntrico de la capital federal, horas antes de enfrentarse con Gabriela Sabatini.
Como toda estrella, Kournikova, considerada la tenista más sexy del circuito, hizo su aparición en un salón atestado de periodistas varios minutos después de lo previsto, pero respondió con una sonrisa todas las preguntas -algunas de ellas insólitas- que se le formularon.
Con un sugerente pantalón oxford negro que marcaba su espectacular cuerpo, sandalias con plataforma al tono, remera del mismo color con inscripciones en blanco, una campera de jean azul oscuro y con el pelo recogido, la bellísima «Annita» arrancó suspiros y comentarios de todo tipo cuando irrumpió en el salón de la conferencia.
Todavía con rastros de sueño -llegó al país pasadas las 7 de ayer en compañía de su madre Alla, de la pareja de ésta y de su entrenador Eric Van Harpen-, Kournikova respondió de buena gana y en inglés todas las preguntas que se le formularon, que fueron traducidas por Mickey Lowler, representante de Octagon, la firma que maneja sus negocios.
Un cronista del programa El Rayo (que tenía preparados varios regalos, entre ellos una camiseta con el número 42, el favorito de la rusa y otra con su número de celular) le preguntó en ruso si aceptaba jugar un partido y salir esta noche con él. Pero Annita, sorprendida le contestó que no, aunque para decepción del periodista, que se esforzó notoriamente por hacerse entender, lo hizo en inglés.
Después, la «Golden Girl» (como la rebautizaron en Roland Garros luego de que apareciera en los courts con un infartante vestido dorado) se sorprendió nuevamente cuando un veterano periodista le preguntó por la ex tenista rusa Olga Morozova o cuando un corresponsal compatriota suyo la interrogó sobre qué haría si ganara diez millones dólares.
Todo estó llevó a la «sex symbol» del circuito femenino a decir: «De acá no me voy a olvidar jamás por las preguntas locas que me hicieron».
En otro momento, salió bien del paso cuando le solicitaron que dejara la demagogia de lado y se inclinara por la alemana Steffi Graf o por Sabatini: «Cuando era pequeña admiraba a Mónica Seles», respondió airosa, entre risas.
Además, la rusa habló de otros temas como su condición de chica «fashion» y marketinera del deporte y sobre qué le falta mejorar para meterse entre las cinco mejores del mundo y por qué todavía no logró estabilizarse.
También respondió sobre Sabatini, a quien definió como «una gran tenista, pero sobre todo una gran persona».
«Siempre me tengo que acordar por qué estoy en el tenis… la publicidad viene con el trabajo», comentó Kournikova, quien con 18 años es dueña de una fortuna más que considerable y la predilecta de los sponsors, tanto es así que acaba de firmar un jugosísimo contrato de 17 millones de dólares con una empresa de lencería.
En cuanto a qué considera que le falta para colocarse entre las cinco mejores, Anna respondió: «Debería seguir trabajando en todos los aspectos de mi juego pero sobre todo en la consistencia, no es cuestión de tirar «winners» todo el tiempo».
«Martina (por Hingis) llegó al tope de su juego a los 16 años y Lindsay Davenport a los 23 y, si las comparo, el juego de Lindsay es más consistente, más seguro. Lo que pasa es que cada uno encuentra su mejor ritmo a su debido tiempo y cuando madura», comentó la rubia más linda del tenis, que se retiró de la conferencia secundada por el mismo guardaespalda que la escoltó celosamente cuando hizo su ingreso al salón. (Télam).