Budín crumble de frutos rojos: la receta fácil para una merienda con una cubierta crocante
Con una masa húmeda, el sabor ligeramente ácido de los frutos rojos y una capa dorada de migas dulces, este budín es una opción ideal para acompañar el mate o el café.
El budín crumble de frutos rojos combina dos preparaciones en una: un bizcocho suave y esponjoso, con frutas que aportan frescura y humedad, y una cubierta crocante que se dora durante la cocción. La receta es ideal para quienes buscan una alternativa casera para la merienda, con una presentación atractiva y un contraste de texturas.
Se puede preparar con frutillas, frambuesas, arándanos o una mezcla de las frutas disponibles. Además, la cubierta de crumble, elaborada con harina, azúcar y manteca, le da un toque diferente sin necesidad de agregar rellenos ni decoraciones.
Ingredientes para preparar el budín crumble de frutos rojos
Para la masa:
- 2 huevos.
- 150 gramos de azúcar.
- 100 mililitros de aceite neutro.
- 120 mililitros de leche.
- 200 gramos de harina leudante.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 200 gramos de frutos rojos frescos o congelados.
Para el crumble:
- 60 gramos de harina común.
- 40 gramos de azúcar.
- 40 gramos de manteca fría.
- Ralladura de limón, opcional.
Cómo hacer el budín crumble de frutos rojos, paso a paso
1. Preparar la masa. En un recipiente, batir los huevos con el azúcar hasta integrar. Agregar el aceite, la leche y la esencia de vainilla. Incorporar la harina leudante y mezclar hasta obtener una preparación homogénea, sin batir en exceso.
2. Incorporar las frutas. Añadir los frutos rojos y mezclar suavemente para distribuirlos por toda la masa. Si se utilizan frutas congeladas, se pueden agregar directamente, sin descongelar previamente.
3. Elaborar el crumble. En otro recipiente, mezclar la harina con el azúcar y la manteca fría cortada en cubos. Trabajar los ingredientes con la punta de los dedos hasta formar migas de distintos tamaños. Para sumar aroma, se puede incorporar un poco de ralladura de limón.
4. Armar el budín. Verter la masa en un molde para budín previamente enmantecado y enharinado. Distribuir el crumble sobre la superficie sin presionarlo, para que conserve su textura durante la cocción.
5. Llevar al horno. Cocinar en horno precalentado a 180 °C durante 35 a 45 minutos, aproximadamente. Para comprobar que está listo, introducir un palillo en el centro: debe salir sin restos de masa cruda. Dejar enfriar antes de desmoldar y cortar.
El secreto para lograr una cubierta crocante
Para que el crumble quede dorado y conserve su textura, es importante utilizar manteca fría y evitar compactar las migas antes de colocarlas sobre la preparación. También conviene controlar la cantidad de fruta para que la masa no quede demasiado húmeda.
El budín se puede servir solo o acompañado de café, té o mate. La combinación de una miga tierna, frutos rojos jugosos y una superficie crocante lo convierte en una alternativa sencilla para renovar las recetas tradicionales de la merienda.
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