Escándalo en el Alto Valle: «Falta de ética», el antecedente del psicólogo suspendido por filmar a un paciente menor
Claudio Marín fue suspendido por tres años por filmar reuniones privadas sin autorización. El psicólogo ya tenía antecedentes por "falta de ética" en otra causa por la cual se lo denunció en 2018.
Claudio Marcelo Marín, un conocido psicólogo de Cipolletti quedó envuelto en otro escándalo tras conocerse que el Colegio de Psicólogos Alto Valle Oeste (Cpavzo) resolvió suspender su colegiación por un periodo de tres años. La medida se tomó luego de una investigación que se originó a causa de una denuncia que acusó a Marín de hacer uso de su rol para intervenir de forma maliciosa en un conflicto familiar y judicial sensible.
La sanción que le pesará hasta 2029, se definió luego de que se revisara el historial del psicólogo y se constatara que tenía otro antecedente por «falta de ética».
El antecedente clave para la suspensión de Marín
La sanción en contra de Claudio Marín no es un hecho aislado. En 2018 fue denunciado y suspendido por el Colegio de Psicólogos del Alto Valle Oeste por otro caso de falta de ética profesional.
En diciembre de 2021, pese a que el psicólogo había demandado al Colegio por la acusación, la Justicia desestimó el descargo y volvió a confirmar que Marín actuó de forma irresponsable en un proceso penal por abuso sexual agravado. Tras esto se lo sancionó a pagar alrededor de 150 mil pesos de costas por el juicio.
La Cámara Civil determinó que el profesional tuvo un doble rol, terapeuta del abusador y de la víctima, e influyó para que la joven levantara una denuncia penal. El caso llegó a juicio impulsado por la defensoría de menores.
Según se desprende del fallo civil, Marín violó en varias oportunidades el secreto profesional al divulgar publicaciones vinculadas al caso en sus redes sociales (Facebook) y en notas periodísticas.
En ese entonces, Marín reconoció haber efectuado la publicación sobre circunstancias que debía resguardar bajo el secreto profesional y la reserva que impone el hecho de hallarse involucrada una menor de edad, cuya identidad no debía revelarse.
En el reciente dictamen se revela que el profesional posee varios antecedentes de conductas antiéticas en expedientes que datan de 2017 y 2018, incluyendo una suspensión previa de dos años. La última reincidencia fue determinante para que el Tribunal decidiera aplicar una de las penas más altas contempladas en el Estatuto del Colegio.
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