Más de 600 kilos de plantas de marihuana y 10 kilos de cogollos: así fue la quema de droga en Roca

La Fiscalía Federal de Roca realizó una nueva incineración de marihuana secuestrada en 106 causas. Fueron destruidos más de 10 kilos de cogollos y picadura de cannabis, 403 plantas y otros elementos utilizados en investigaciones por drogas. El pesaje total arrojó un total de 600 kilos de evidencia.

Por Rodrigo Sandoval

Más de 10 kilos de cogollos y picadura de marihuana y 403 plantas y plantines fueron incinerados en Roca durante un acto de destrucción de estupefacientes secuestrados en causas judiciales del fuero federal. La Fiscalía General informó que el procedimiento comprendió 106 legajos y que el peso de las plantas, contabilizando también los recipientes en los que fueron trasladadas, superaba los 600 kilos.

La actividad estuvo encabezada por la fiscal general interina de Roca, María Claudia Frezzini, junto a todos los fiscales de la jurisdicción, entre ellos Sebastián Gallardo, del área de Casos Sencillos, y Matías Zanona, de Atención Inicial y Casos Complejos. El procedimiento se realizó en la planta de residuos, espacio cedido por el municipio de Roca, y contó con la participación de organismos y fuerzas que intervienen en las investigaciones por drogas.


La droga que llegó desde distintas causas


Según el detalle presentado durante el acto, fueron incluidos 106 expedientes: 62 correspondientes a casos sencillos, 43 a Atención Inicial y uno a Casos Complejos. En ese conjunto se reunieron más de 10,6 kilos de cogollos y picadura de marihuana.

Todo el material se incineró bajo supervisión de bomberos voluntarios de Roca. Foto Franco Urchipía.

También fueron destruidas 403 plantas y plantines. Se encontraban distribuidas en 68 cajas o envoltorios de cartón corrugado y, al contabilizar el peso total de los recipientes, ramas, tallos y hojas, la cifra superaba los 600 kilos.

El equipo de fiscales y otras autoridades, acompañaron el proceso de incineración de drogas. Foto Franco Urchipía.

Además de los estupefacientes, se incineraron elementos utilizados en los distintos procedimientos, como materiales de fraccionamiento, anotadores, cuadernos e indumentaria.

Parte del material estupefaciente estaba procesado para su fraccionamiento y posterior comercialización. Foto Franco Urchipía.

Frezzini explicó que se trata de un procedimiento previsto por la legislación sobre drogas. “Esto es un acto de quema de destrucción de estupefacientes, específicamente cannabis sativa, marihuana”, señaló.

Frezzini fue una de las funcionarias judiciales que encabezó el acto. Foto Franco Urchipía.

La fiscal destacó además la importancia de que la destrucción se realice de manera pública para transparentar qué ocurre con la droga una vez que es secuestrada durante una investigación penal.


Una nueva incineración en Roca


La fiscal general interina explicó que esta es una de las sucesivas jornadas de incineración realizadas desde la implementación del Código Procesal Penal Acusatorio Adversarial, en noviembre de 2024.

La última quema de marihuana en Roca se había realizado en marzo. La cocaína, en tanto, se destruye en Neuquén debido a que allí se dispone del horno específico necesario para ese procedimiento.

“Para nosotros es un acto de suma importancia: se terminan estas causas y se incinera el material y damos cumplimiento a lo que dice la ley de drogas”, sostuvo Frezzini.

El fiscal Sebastián Gallardo señaló que desde la puesta en marcha del nuevo sistema acusatorio su área intervino en más de 900 legajos. En relación con la jornada de este jueves, destacó que se trata de una etapa posterior a las investigaciones que permitió cerrar parte de esos expedientes.

El fiscal federal Gallardo indicó que el kilo de marihuana, según su grado de pureza, puede alcanzar un costo de 2500 dólares el kilo. Foto Franco Urchipía.

También señaló el valor económico de la sustancia destruida y estimó que la marihuana puede alcanzar los 2.500 dólares por kilo. De acuerdo con su cálculo, los más de 10 kilos de material prensado y la gran cantidad de plantas representaban un volumen significativo que dejó de estar disponible para su circulación.


El 85% de lo destruido provino de casos de microtráfico


Matías Zanona explicó que una proporción importante de la droga incinerada provino de investigaciones vinculadas con microtráfico y narcomenudeo.

“Hoy estamos presenciando, le comentaba recién a la fiscal jefe, el 85% de lo que se está destruyendo hoy aproximadamente es el producto de las investigaciones del área de casos sencillos”, sostuvo.

El fiscal Zanona destacó la labor realizada en diferentes puntos de la provincia de Río Negro. Foto Franco Urchipía.

El fiscal indicó que la droga destruida provenía de distintas localidades de la provincia y mencionó causas iniciadas en Río Colorado, Valle Medio, el Alto Valle y la zona de Catriel.

De esa manera, la incineración reunió material secuestrado en investigaciones de distintas áreas de la jurisdicción fiscal de Roca y mostró el alcance territorial de los procedimientos vinculados con la venta minorista de drogas.


El circuito entre denuncias, secuestros e incineración


Frezzini resaltó también el trabajo conjunto con las fuerzas de seguridad y explicó que una parte importante de las causas surge a partir de denuncias anónimas realizadas a través de la línea 0800 Drogas, implementada por el Ministerio de Seguridad de Río Negro.

“Es donde el mayor caudal de denuncias y de causas que se gestan a partir de esa herramienta”, explicó.

A partir de esas presentaciones se inician investigaciones que pueden derivar en allanamientos y secuestros. Una vez finalizadas las actuaciones y cumplidos los requisitos judiciales, el material queda habilitado para su destrucción.

En ese esquema intervienen las áreas de Toxicomanía de distintas localidades, además de la Policía Federal y Gendarmería Nacional. Según explicó Frezzini, las fuerzas trabajan bajo las directivas de los fiscales responsables de las investigaciones.


El acompañamiento institucional


La jornada pudo concretarse en Roca a partir de la colaboración del municipio local. Frezzini señaló que la intendenta María Emilia Soria cedió el uso del espacio utilizado para realizar las incineraciones.

La fiscal destacó que el procedimiento requiere la participación coordinada de distintas instituciones y organismos, desde quienes realizan los secuestros hasta las autoridades judiciales que disponen la destrucción del material.

“Colaboran distintos organismos, instituciones para llevar a cabo de la forma en que lo prevé la ley este tipo de estupefacientes”, explicó.

La incineración permitió así completar una etapa de más de un centenar de causas y retirar definitivamente de la cadena de custodia judicial la marihuana secuestrada durante investigaciones por delitos vinculados con estupefacientes.


¿Por qué la marihuana puede quemarse al aire libre y la cocaína necesita un horno?


La modalidad utilizada para destruir la marihuana no implica una quema sin controles: en estos procedimientos debe existir una autorización judicial y cumplirse los recaudos de seguridad, supervisión y protección previstos para la incineración.

La normativa permite la destrucción de Cannabis sativa mediante este método, mientras que la cocaína requiere condiciones térmicas específicas para su destrucción, por lo que debe recurrirse a un horno adecuado, en particular un horno pirolítico capaz de alcanzar las temperaturas necesarias y tratar las emanaciones. Por esa razón, según explicaron desde la Fiscalía, la marihuana secuestrada puede ser destruida en el espacio habilitado de Roca, mientras que la cocaína se traslada a Neuquén, donde funciona el horno específico.


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