Pidieron la condena para el anestesiólogo por la muerte de Valentín Mercado en Roca

El fiscal Gastón Britos Rubiolo expuso los fundamentos por los que se solicitaron 3 años de prisión condicional para el médico considerado responsable del fatal decenlace del niño de cuatro años en diciembre de 2025.

Por Redacción

Pidieron la condena para el anestesiólogo condenado por la muerte de Valentín Mercado Toledo en Roca Foto: Juan Thomes

En la audiencia de cesura realizada este martes en los tribunales de Roca, el fiscal Gastón Britos Rubiolo expuso los fundamentos del pedido de pena contra el anestesiólogo Mauricio Atencio Krausse, condenado en diciembre de 2025 por la muerte del niño Valentín Mercado Toledo.

Durante la jornada, el Ministerio Público Fiscal y la querella solicitaron que el profesional sea condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por el delito de homicidio culposo, además de una inhabilitación especial para ejercer la medicina por el plazo de diez años y el pago de las costas del proceso.


La postura de la defensa


La defensa particular, en tanto, requirió la aplicación del mínimo penal previsto para su asistido y que la inhabilitación solicitada se limite exclusivamente al ejercicio de la medicina pediátrica.

El juez informó que la resolución será dada a conocer el próximo martes 10 a las 12:30.


El pedido de pena y los doce testigos


El pedido de pena se formuló luego de una extensa audiencia en la que declararon doce testigos: cuatro propuestos por la fiscalía y la querella, y ocho por la defensa particular. Concluida la etapa probatoria, las partes realizaron sus respectivos alegatos ante el tribunal.

Al tomar la palabra, el fiscal Britos Rubiolo remarcó el impacto que el hecho tuvo en el entorno del niño y señaló que se trató de un evento “traumático para la familia por donde se lo mire”. En ese sentido, hizo referencia a los testimonios de la madre de Valentín, de su abuela afectiva y de la maestra del jardín de infantes.

Según expuso el representante del Ministerio Público Fiscal, esas declaraciones permitieron dimensionar las consecuencias emocionales y sociales que provocó la muerte del niño, tanto en el ámbito familiar como en el educativo y laboral, y el acompañamiento que debieron realizar distintos equipos profesionales tras el hecho.

El fiscal también se refirió a los testimonios aportados por la defensa, al señalar que las circunstancias personales del imputado, como su situación familiar o la desvinculación del sanatorio donde trabajaba, no pueden ser consideradas consecuencias atribuibles al proceso penal ni operar como atenuantes.

En relación con el estado de salud del anestesiólogo, Britos Rubiolo indicó que la profesional que lo atiende declaró que la enfermedad se encuentra controlada, motivo por el cual sostuvo que no corresponde valorarla como un elemento para reducir la pena solicitada.


Los agravantes


Como agravantes, la fiscalía destacó la corta edad de la víctima, que tenía apenas cuatro años, y la conducta profesional desplegada durante la intervención quirúrgica. Según se sostuvo, durante el juicio quedó probado que el imputado no mantuvo la atención debida sobre el monitoreo del paciente y que su accionar no fue el adecuado.

En ese sentido, el fiscal detalló que el anestesiólogo utilizó su teléfono celular, permaneció sentado, se ausentó del quirófano para buscar un cargador sin dejar a nadie a cargo y no advirtió a tiempo el deterioro del estado del niño, pese a que el monitoreo estaba disponible.

A ello se sumó, como agravante adicional, la falta de una respuesta eficaz posterior para revertir la situación generada. Según la acusación, fue necesaria la intervención de otros tres anestesiólogos y una cirujana pediátrica para intentar restablecer, de manera tardía, los signos vitales del niño, lo que finalmente derivó en su fallecimiento.

El fiscal remarcó además que la muerte de Valentín provocó la ruptura de lazos afectivos no solo en su familia, sino también en su entorno social, y que las consecuencias se extendieron al ámbito comunitario de General Roca.


El único atenuante


Como único atenuante, el Ministerio Público Fiscal mencionó la conducta del imputado durante el proceso judicial y la ausencia de antecedentes penales. En función de ello, solicitó la pena máxima posible dentro de los límites establecidos para este juicio.

La querella adhirió en todos sus términos al planteo de la fiscalía. Por su parte, la defensa sostuvo que su asistido no fue indiferente a lo sucedido, que su estado de salud se agravó durante el proceso y que el impacto emocional afectó su vida cotidiana, destacando su empatía y calidad humana.

Sobre el final de la audiencia, el imputado hizo uso de la palabra. Finalmente, el juez dio por concluido el debate y anunció que la resolución sobre la pena será comunicada el martes 10 de febrero a las 12:30.


Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar
Exit mobile version