Vendía droga en su casa de Senillosa: lo condenaron a 4 años y medio, pero tendrá prisión domiciliaria
El Tribunal Oral Federal de Neuquén condenó a un hombre tras un juicio abreviado por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización en Senillosa. La Justicia unificó sus condenas previas en una pena única de 4 años y seis meses de prisión bajo modalidad domiciliaria.
El Tribunal Oral Federal de Neuquén, integrado de forma unipersonal por el juez Pablo Matkovic, dictó la sentencia condenatoria contra un comerciante de 39 años residente de la localidad de Senillosa. La resolución judicial se alcanzó mediante un acuerdo de juicio abreviado en el que el imputado reconoció su responsabilidad en el comercio de estupefacientes.
El condenado fue hallado penalmente responsable del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Debido a que contaba con antecedentes condenatorios por hechos similares ocurridos entre 2019 y 2024, el magistrado resolvió unificar las penas en una sanción única de cuatro años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo.
Un búnker en el living de Senillosa
La investigación que derivó en esta condena se centró en el domicilio del imputado, ubicado en un barrio de Senillosa. Según consta en el expediente, las tareas de vigilancia de las fuerzas de seguridad detectaron movimientos compatibles con el narcomenudeo desde diciembre de 2023. El procedimiento principal se realizó el 19 de enero de 2024, cuando un allanamiento permitió el secuestro de una cantidad significativa de droga fraccionada para la venta.
En el interior de la vivienda, específicamente en el sector del living, los agentes hallaron 64,435 gramos de cannabis sativa y 58,74 gramos de clorhidrato de cocaína. La droga estaba distribuida estratégicamente: la cocaína se encontraba repartida en 234 envoltorios de nylon con las puntas quemadas, listos para su distribución, ocultos incluso dentro de un estuche de lentes. Además, se incautó marihuana acondicionada en bolsas herméticas y frascos de vidrio.
Condena unificada y reincidencia descartada
Durante el proceso, la fiscalía y la defensa acordaron que este nuevo hecho debía unificarse con una condena previa de cuatro años impuesta en febrero de 2025 por delitos de la misma naturaleza cometidos en años anteriores. Tras analizar la normativa vigente, las partes rectificaron un pedido inicial de reincidencia, considerando que al momento de los hechos el acusado no había cumplido efectivamente una pena privativa de libertad.
Finalmente, el tribunal resolvió “dictar una única pena de cuatro (4) años y seis (6) meses de prisión de efectivo cumplimiento”, comprensiva de todas sus causas acumuladas por tráfico de estupefacientes.
El trasfondo familiar y la prisión domiciliaria
A pesar de la efectividad de la pena, el magistrado concedió al hombre el beneficio de la prisión domiciliaria con monitoreo electrónico. La decisión se fundamentó en la situación de vulnerabilidad de su grupo familiar, compuesto por su pareja y cuatro hijos menores de edad.
Uno de los puntos clave para esta morigeración fue el estado de salud de una de sus hijas, quien padece una afección cardíaca grave y requiere cuidados constantes. Según se explicó en la audiencia, la esposa del condenado debe salir a trabajar para sustentar el hogar, por lo que la presencia del sentenciado es indispensable para el cuidado de los niños. El juez remarcó que esta medida se toma en atención a la “situación de salud de su hija y al interés superior del niño”.
Así, el hombre deberá cumplir estrictas reglas de conducta, incluyendo la prohibición de tener armas o sustancias ilegales en su domicilio, bajo apercibimiento de revocar el beneficio.
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