Cipolletti encara la semana del clásico ante Roca
Todavía dura la bronca en Cipolletti tras el empate 1 a 1 con Ferro de General Pico. Es que el punto fue demasiado premio para uno de los invictos del torneo, que propuso muy poco y contó con la fortuna a su favor para llevarse la igualdad de la Visera.
El balance de dos triunfos sobre cinco partidos de local es magro para el equipo de Homann.
Una vez más, Jorge Piñero Da Silva fue el mejor. Se vieron buenas conexiones con Matías Sosa y así el Capataz generó ocho situaciones claras de gol.
Intentó de todas las formas para vulnerar al rival. Ferro salió a esperar a Cipo y puso ocho jugadores detrás de la pelota, pero eso no le garantizó seguridad.
Los remates de Piñero que pegaron en los palos (uno en cada tiempo) fueron la evidencia de que las razones del empate no pasaron por lo táctico, sino por la mala fortuna en la definición.
En una de esas ocasiones, el remate del delantero pegó en los dos postes del arco de Nicolás Caprio y el gol se negó.
Los dirigidos por Henry Homann suman 11 tantos en 10 partidos, una cantidad exigua si se considera las chances que tuvo en varios encuentros.
Queda la sensación de que, jugando así, estará más cerca de obtener triunfos. Claro, cuando los mismos no llegan, por más merecimientos que haya, la confianza suele caer. Cipo deberá estar metido y ser contundente para ganar en el Maiolino el miércoles ante Roca.