Casamiento de Lali Esposito: quién es Matías Carbone, el diseñador detrás del traje de Pedro Rosemblat
"No es un traje, es un Carbone". Así definió Pedro Rosemblat la sastrería a medida que eligió para dar el sí. Conocé a Matías Carbone, el diseñador argentino que exporta su arte al mundo y conquistó al novio.
El casamiento de Lali Espósito y Pedro Rosemblat dejó mil momentos para el recuerdo, pero entre los flashes, el look del novio se llevó todos los elogios. Pedro apostó por la sastrería a medida, con un calce impecable y un toque relajado pero súper elegante. Detrás de él está Matías Carbone, el creador de la marca CARBONE y dueño de una historia muy especial con el comunicador.
Carbone arrancó su camino en la moda en 1999 en la Universidad ABM. Pasó por firmas clave como Paula Cahen D’Anvers y tuvo un recorrido como modelo que lo llevó a trabajar en Francia y Japón. Más tarde, volcó toda esa rodaje en la dirección creativa de la marca masculina Félix entre 2003 y 2013, marcando una época en el diseño urbano.
En 2021 apostó a lo propio y lanzó CARBONE, su proyecto más personal y apasionado con un enfoque especial en piezas hechas a mano y procesos artesanales, pone el tiempo y el detalle en el centro de cada creación.

Su propuesta busca revalorizar las tradiciones y técnicas de la cultura regional. La marca combina tejidos naturales hechos a mano con sastrería a medida, complementados por bordados artesanales que cuentan historias cotidianas y auténticas, lejos de la ostentación.
Actualmente, participa en las exposiciones semestrales de la Semana de la Moda de París para hombres, exportando a países como Japón, Corea del Sur, Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido. Su propuesta se distingue por la calidad de los materiales, un diseño cuidado y, sobre todo, un profundo respeto por el trabajo artesanal.
El elegido de Rosemblat
El comunicador contó en redes sociales que no fue a buscar a un diseñador al azar: había un lazo guardado desde hacía años con Carbone.
“Yo era oficialmente joven, apenas había terminado el colegio y trabajaba en un local de ropa cuyo diseñador era un pibe que tenía 23 años, mucho talento y una onda imposible de imitar. Se llamaba Mati. Pasó el tiempo, yo empecé a trabajar en los medios y él abrió su propia marca. Se llama Carbone», relató.
«Cuando supe que el casamiento era inminente y que tenía que verme impecable entré en pánico porque de los 365 días que tiene el año, hay 350 en los que uso remera negra manga corta. Dudé, sufrí, temí. Hasta que alguien me iluminó: llamalo a Mati, andá a Carbone», agregó Rosemblat.
Para él, no se trata únicamente del color o de la tela, «sino del trato». «Me hizo sentir como si yo fuera un piloto de fórmula uno, un modelo de alta costura, el goleador del Calcio. Disfruté, reí, bailé y cada vez que me cruzaba un espejo pensaba «fa hermano, mirá lo que es esto», contó. «No es un traje, es un Carbone», cerró.
Acerca del traje
El diseño se aleja por completo del clásico esmoquin negro o azul noche tradicional de novio y propone un conjunto de sastrería muy contemporáneo, relajado pero impecable.
Lució un dos piezas cruzado en tono beige claro confeccionado a medida. La propuesta combinó una silueta holgada de pantalón ancho con pinzas, un saco cruzado de solapas prominentes y un prendedor artesanal en la solapa que sumó textura.
Lo llevó sin corbata y con la camisa abierta. Así, el diseño logró el equilibrio justo entre la elegancia de la alta sastrería y la comodidad relajada que definen el estilo personal del novio.
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