Estados Unidos inicia el bloqueo en el estrecho de Ormuz ante la «extorsión internacional» de Irán

La Armada de Estados Unidos comenzó este lunes a bloquear los puertos iraníes y a destruir minas en el Estrecho de Ormuz tras el fracaso de las charlas en Pakistán. Donald Trump calificó el accionar de Teherán como "extorsión internacional" y ordenó interceptar a cualquier buque que pague peajes al régimen, elevando el precio del petróleo por encima de los 100 dólares.

Por Redacción

A partir de las 10:00 (hora del este) de este lunes, la Armada de los Estados Unidos comenzó formalmente el bloqueo sobre el Estrecho de Ormuz, impidiendo el flujo de buques hacia o desde puertos iraníes. El presidente Donald Trump justificó la medida tras el fracaso de las negociaciones en Pakistán, acusando a Teherán de utilizar minas para paralizar la navegación.

“Esto es extorsión internacional, y los líderes de los países, especialmente los de Estados Unidos, jamás se dejarán extorsionar”, sentenció el mandatario, vinculando el operativo militar con la negativa de Irán a desmantelar su programa nuclear.

La orden ejecutiva de la Casa Blanca instruye a las fuerzas navales a interceptar en aguas internacionales a cualquier embarcación que haya pagado peajes al régimen iraní. Trump calificó estos cobros de «ilegales» y advirtió que quienes tributen a Teherán no tendrán garantizado el paso seguro por la zona.

En paralelo, unidades de la Armada han iniciado la destrucción de minas colocadas por las fuerzas persas, una táctica que Washington identifica como el eje del control iraní sobre el comercio energético global, el cual ha impulsado el precio del crudo por encima de los 100 dólares por barril.


El fin de la tregua en Medio Oriente y la presión operativa


El inicio de este bloqueo marca el fin definitivo del alto el fuego de dos semanas propuesto inicialmente por Trump. Durante la cumbre de Islamabad, el vicepresidente JD Vance exigió el cese del enriquecimiento de uranio y del financiamiento a grupos como Hezbollah y Hamas, condiciones que la delegación iraní rechazó tras 21 horas de diálogo.

Ante este estancamiento, la administración estadounidense ha pasado de la negociación a la acción directa, buscando debilitar la capacidad de presión económica de Irán en el punto por donde transita un quinto del suministro mundial de petróleo.

Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán ratificó que el estrecho continúa bajo su “control absoluto” y advirtió que cualquier incursión militar extranjera —específicamente las tareas de desminado de EE. UU.— recibirá una “respuesta contundente”. A pesar de que Teherán asegura que la vía permanece abierta para naves civiles, la orden de intercepción de Washington ha generado que la mayoría de los petroleros y cargueros permanezcan alineados frente a las costas de los Emiratos Árabes Unidos a la espera de un protocolo de tránsito seguro.


Advertencia sobre infraestructura crítica


Además del bloqueo naval, Trump manifestó que evalúa medidas de presión adicionales, incluyendo posibles ataques contra infraestructura crítica en suelo iraní. Esta escalada responde a la estrategia de «presión máxima» reactivada tras el colapso de la diplomacia en Pakistán.

Con la Armada estadounidense operando activamente en el desminado y la intercepción de buques, el Estrecho de Ormuz se consolida como el epicentro de la guerra, mientras el mercado asiático refleja una escalada en los costos de energía debido a la interrupción del tráfico comercial.


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