Noche de tiros y otro joven muerto en un barrio de Viedma

Bandas se enfrentaron a balazos hasta el amanecer. A la tarde, un muchacho fue baleado en la calle y murió.

Por Redacción

POLICIALES

VIEDMA (AV).- Un joven de 22 años fue asesinado de un balazo en esta capital. Estaba en la intersección de las calles 21 y 2 del barrio Lavalle, donde al cierre de esta edición se vivían momentos de gran tensión.

La víctima sería de apellido Ardaiz e ingresó al hospital sin vida. En la guardia del nosocomio se vivieron momentos de gran conmoción cuando a los pocos minutos de arribar la ambulancia con el joven, su padre acompañado por familiares ingresó armado y en medio de una crisis de nervios. Fuera de sí habría golpeado con violencia la puerta de la guardia, avanzando hasta encontrar a su hijo en uno de los consultorios donde los médicos trataban infructuosamente de reanimarlo.

La sala de espera de la guardia, donde había unas 20 personas, quedó desierta ante semejante situación y el personal bajo una tremenda angustia y sensación de total desprotección.

Con refuerzo policial y el apoyo de grupos electrógenos de Bomberos, personal de Criminalística trabajaba anoche en el lugar junto al juez penal Carlos Mussi y el fiscal Juan Pedro Puntel. Escasa fue la información que trascendió sobre lo sucedido, aunque se supo que el joven habría sido ultimado en la vía pública, a escasos metros de su casa.

Horas de terror

No se descarta que este homicidio tenga vinculación con la seguidilla de disparos que sobresaltaron a los vecinos del Lavalle durante la noche del martes y la madrugada de ayer. Esa balacera sólo habría dejado a un adolescente con una lesión leve y habría sido en el marco de enfrentamientos entre dos grupos del mismo barrio.

Cerca de la medianoche comenzaron los primeros tiros. Unos más cerca y otros alejados pero todos en el barrio. A media mañana de ayer sumaban cinco las denuncias presentadas por daños sufridos en viviendas ubicadas en las calles 18, 24, 10 y 30, distantes unas de otras.

Varias casas quedaron con marcas de disparos en sus fachadas y roturas de vidrios.

El barrio Lavalle pasó la noche del martes atemorizado por los tiros que no cesaron hasta las primeras luces de ayer. Hasta que cerca de las 20 de ayer la situación se trasformó en tragedia con el crimen de Ardaiz, quien sería hermano del joven que purga una importante condena por el homicidio del policía Andrés Lucanera, ocurrida en el mismo barrio.

Algunas casas quedaron con las huellas de los disparos en el frente, las aberturas o los vidrios. Los disparos de la noche del martes no se sucedieron en forma simultánea sino espaciados y en distintos sectores de esta barriada densamente poblada.

Trascendió de fuentes policiales que quienes disparaban lo hacían a bordo de motos o de autos, para evitar ser identificados. Por esa razón hasta anoche no habían detenidos pero durante el día la Policía trabajó para reunir elementos de prueba y testimonios.

Los cruces de balas durante toda la noche pusieron en riesgo a los vecinos, evidenciando una temeraria y generalizada tenencia de armas de fuego de distintos calibres que no tardó en eliminar una vida.

El personal del Centro de Salud del Lavalle pidió custodia policial ante estos hechos y desde el ministerio de Salud y la dirección del hospital Zatti se manifestó repudio por lo sucedido, al detallar que en la jornada de ayer ingresó a ese Centro una persona con un arma de fuego.

“Este hecho se inscribe en una serie de acciones de violencia que viene padeciendo el área de Salud (intimidaciones en el servicio de guardia, agresiones a la ambulancia, agresiones al personal de salud, entre otras)”, sostuvo la información oficial. El ministro, Fabián Zgaib, observó con gran preocupación el elevado nivel de violencia que se está viviendo en la comunidad y la falta de respeto a las personas e instituciones públicas que trabajan en pos del bienestar de la población sin distinción alguna. “El hospital junto a Salud Pública tomará las medidas necesarias para la protección de los trabajadores y los pacientes”, agregó, al indicar que el ministerio y la Policía dispusieron reforzar la custodia en las instituciones de salud.