Los tropiezos de Trump, Bolsonaro y Peña encendieron las alarmas en la Casa Rosada camino a 2027
Con la reelección como objetivo, la administración libertaria analiza los retrocesos de sus principales aliados internacionales para evitar desbordes en la interna oficialista y sortear el impacto del freno legislativo.
El contexto político internacional alarma al gobierno de Javier Milei de cara a las elecciones 2027. En el oficialismo, como en los bloques opositores, toman nota y arman la estrategia para lo que resta de agenda legislativa y lo que será el año próximo.
“Trump no cumplió ninguna de las promesas. Pueden ser fenómenos similares porque hemos accionado de forma parecida”, admitió ante Infobae una fuente con acceso al despacho presidencial el día después de la abultada derrota del líder republicano en las elecciones de medio término en Estados Unidos. En la última semana, el Gobierno, atravesado por su propio desorden y las tensiones internas, siguió de cerca la sucesión de catástrofes que golpearon a varios de sus aliados en la región.
Al reciente debilitamiento legislativo de Donald Trump se suman la sorpresiva derrota de Jair Bolsonaro en la segunda vuelta en Brasil, que incluyó su fuga del país tras la remontada histórica de Lula da Silva, y la fallida renuncia de Santiago Peña en Paraguay, en medio de la crisis por la intervención de Ueno Bank.
En apenas algunas semanas, la administración libertaria pasó de la fantasía de completar el mapa azul de la región a la debacle de sus aliados, sin escalas.
Si bien en el Gobierno diferencian los resultados electorales de la crisis política que atraviesa Peña en Paraguay —que sorprendió por la celeridad con la que se desató y decantó la crisis—, admiten que la sumatoria de episodios genera un clima adverso. De todos modos, se aferran al calendario y recuerdan que falta más de un año para los comicios locales. “Tardó menos en irse que Adorni”, ironizó un libertario respecto a Peña.
Con los resultados de Brasil y Estados Unidos como caso testigo, el presidente Javier Milei toma nota e intenta ordenarse rumbo a 2027 y empezó a hacer lo que no le gusta: meterse en la política para pedirle a los propios que eviten exponer los ruidos internos que le den aire a la oposición.
Los traspiés regionales no solo se traducen en una pérdida de poder para algunos de los principales aliados del Gobierno, sino que también dejan lecciones que la administración libertaria entiende que debe atender camino a las presidenciales de 2027. En particular, el retroceso legislativo de los republicanos volvió a poner sobre la mesa una preocupación: el riesgo de que las expectativas generadas durante una campaña no se traduzcan en mejoras concretas.
“Inicialmente pasó lo que pasó acá: el pueblo trabajador votó a la derecha para que le haga la vida más fácil y no hubo ningún cambio palpable. Trump perdió por no cumplir el mandato popular”, sostuvo un dirigente libertario.
Cada vez más cerca de los comicios, en Balcarce 50 temen repetir el escenario que marcó a las legislativas de 2025, cuando la combinación de malos resultados en las elecciones provinciales, una compleja situación económica y la competitividad de la oposición dieron lugar a un horizonte de incertidumbre. Un contexto que el Presidente suele asociar con lo que denomina los “siete intentos de golpe de Estado” que le adjudica al kirchnerismo.
“Vemos taponado uno de los blindajes que el Gobierno podía tener de cara a la elección que era el soporte norteamericano. No nos resguarda la política exterior. Tampoco de la política local. Nos dirigimos hacia el pasado”, vaticinó con preocupación un integrante del Gabinete.
En una lectura diferente, un funcionario que dialoga a diario con el mandatario relativizó la influencia del contexto regional sobre las elecciones locales, aunque admitió que los ejemplos de otros países pueden servir como oportunidades para extraer conclusiones. Además, defendió la gestión libertaria al plantear que Milei cumplió con su mandato popular, pero aclaró que las demandas mutan con el tiempo.
“Milei hizo campaña con la motosierra y la gente lo votó por eso. Cumplió. Que nadie se haga el boludo ahora”, enfatizaron ante Infobae.
La misma fuente relativizó el riesgo de un debilitamiento del respaldo estadounidense. Según expuso, ni el acuerdo de swap de monedas ni los entendimientos de inversión requieren del apoyo del Congreso estadounidense y vaticinó que la puja de Trump con China por el predominio en la región obligará al republicano a intensificar su apoyo a Milei.
Las similitudes con Estados Unidos también alcanzan el plano de lo digital: varios encontraron en el caso del polémico youtuber Nick Fuentes la explicación del desencanto con el republicano. “Es como si alguien de las Fuerzas del Cielo se volcara a apoyar re mil críticamente al peronismo”, ejemplificaron.
En paralelo, la oposición también empieza a moverse, con los incipientes intentos del Partido Justicialista (PJ) por ordenarse y el anticipo de la dos veces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien no le cerró la puerta a competir en 2027 si logra resolver su situación judicial.
Pese a esos movimientos, en el oficialismo descreen de la capacidad electoral del peronismo y desestiman las advertencias de quien fuera la compañera de fórmula de Alberto Fernández. “Es una discusión abstracta. No está habilitada ni lo estará. Está presa”, sentenciaron.
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