Milei sostiene a Adorni pese a las presiones de aliados y opositores para que renuncie

Diversos bloques impulsan pedidos de interpelación y una moción de censura contra el jefe de Gabinete, una herramienta prevista en la Constitución Nacional.

Por Redacción

Adorni tiene el respaldo de Milei mientras aliados y opositores piden su renuncia.

La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, continúa generando tensiones dentro del Gobierno nacional. Mientras sectores del oficialismo consideran que su permanencia en el cargo se ha vuelto un problema político cada vez más difícil de sostener, el presidente Javier Milei mantiene su respaldo y rechaza la posibilidad de desplazarlo.

Las críticas internas se intensificaron luego de la entrevista que Adorni brindó a LN+, donde intentó explicar las inconsistencias detectadas en sus declaraciones juradas patrimoniales. Lejos de apaciguar la polémica, sus explicaciones generaron malestar en distintos sectores de la Casa Rosada, especialmente después de presentar una nueva declaración con modificaciones que reflejan un incremento significativo de su patrimonio.

A la presión política interna se sumó la ofensiva de la oposición en el Congreso. Diversos bloques impulsan pedidos de interpelación y una moción de censura contra el jefe de Gabinete, una herramienta prevista en la Constitución Nacional pero que nunca fue utilizada con éxito para remover a un funcionario de ese rango desde su incorporación en la reforma constitucional de 1994.

Aunque en el Gobierno consideran poco probable que prosperen las iniciativas opositoras, reconocen que será clave la posición que adopten los aliados parlamentarios, especialmente el PRO y sectores de la Unión Cívica Radical vinculados a gobernadores provinciales.

“Manuel no se va a ir ni lo van a echar”, sostienen oficialmente desde la Casa Rosada. Sin embargo, puertas adentro admiten que existe preocupación por la creciente presión política y social en torno al caso.

En ese contexto, funcionarios libertarios ya comenzaron conversaciones con legisladores aliados para intentar bloquear cualquier avance legislativo que ponga en riesgo la continuidad de Adorni.

A pesar de ello, el desgaste político es evidente. Dentro del oficialismo existen voces que consideran que el funcionario debería presentar su renuncia o que el propio Presidente debería pedirle un paso al costado para evitar que la controversia siga afectando la agenda gubernamental.

Por ahora, ninguno de esos escenarios parece cercano. El propio Adorni ratificó que en julio concurrirá al Senado para presentar su informe de gestión, una señal clara de que no contempla abandonar el cargo.

Mientras tanto, el Gobierno sigue de cerca los movimientos de dirigentes y gobernadores considerados clave para definir el futuro de cualquier intento opositor. Entre ellos aparecen referentes del PRO, gobernadores radicales como Alfredo Cornejo y Maximiliano Pullaro, además de sectores del peronismo cordobés alineados con Martín Llaryora.

En el Senado ya fue presentado un proyecto para acelerar los tiempos de una eventual interpelación, mientras que en Diputados la oposición busca avanzar con el tratamiento de la moción de censura durante una sesión prevista para el próximo 23 de junio.

El desenlace dependerá de la capacidad del oficialismo para sostener sus alianzas parlamentarias y evitar que la crisis política alrededor de Adorni termine convirtiéndose en un nuevo frente de conflicto para la administración de Javier Milei.

Con información de LN.


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