Tenso cruce entre Pablo Quirno y el primer ministro de Reino Unido por Malvinas en la ONU

El primer ministro británico advirtió en la Asamblea General que defenderán las islas ante "cualquier amenaza". En una rápida réplica, el canciller argentino denunció la "ocupación ilegal" del territorio, disparando la tensión diplomática a horas del esperado discurso de Javier Milei.

Por Naira Torres Bel

El recinto de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) se convirtió en el escenario de un choque diplomático. El primer ministro británico, Andy Burnham, endureció su postura y advirtió que defenderán a las Islas Malvinas frente a «cualquier amenaza».

La respuesta argentina no se hizo esperar: el canciller Pablo Quirno tomó el micrófono y denunció al Reino Unido por mantener una «ocupación ilegal».

El duelo verbal enciende el escenario a tan solo horas de que el presidente Javier Milei suba por primera vez al estrado del organismo internacional para brindar su discurso oficial ante los líderes del mundo.


Qué dijo el primer ministro británico y la réplica de la Casa Rosada

Burnham utilizó su tiempo de exposición para trazar un paralelismo polémico. Tras cuestionar duramente la invasión de Rusia a Ucrania y asegurar que Londres no busca la confrontación pero seguirá «invirtiendo en defensa», el premier británico lanzó una advertencia directa hacia la Argentina.

«Vamos a estar firmes contra cualquier amenaza al orden de la ley, no solo de Rusia, sino de otros, inclusive cuando amenazan los derechos de los territorios británicos para permanecer británicos, como es en el caso de las Islas Malvinas», disparó el mandatario europeo.

Minutos más tarde, el canciller Pablo Quirno —flanqueado por el embajador argentino ante la ONU, Francisco Tropepi— ejerció el derecho a réplica y le marcó la cancha al gobierno británico con tres definiciones tajantes y ratificó que las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y sus espacios marítimos «son parte integrante del territorio nacional argentino».

Además, denunció que el archipiélago se encuentra «ilegalmente ocupado» e instó al Reino Unido a cesar de inmediato sus incumplimientos del derecho internacional en materia de descolonización, y reafirmó la plena disposición del país para reanudar «negociaciones bilaterales sustantivas» de forma pacífica, exigiendo que las partes se abstengan de introducir modificaciones unilaterales.

Licencias petroleras unilaterales, otro eje del cruce


La escalada dialéctica no es casual. El cortocircuito en Nueva York estalló pocos días después de que el gobierno isleño anunciara la prórroga unilateral por cinco años (con opción a dos adicionales) de las licencias de exploración de hidrocarburos en aguas del Atlántico Sur.

Esta avanzada sobre los recursos energéticos contó con el respaldo explícito del Foreign Office (la Cancillería británica), que incluso publicó una guía de negocios para tentar a petroleras e inversores. Ante esta maniobra, el Palacio San Martín había presentado una dura nota de protesta ante la embajada del Reino Unido en Buenos Aires, acusando a Londres de vulnerar las resoluciones históricas de la ONU.

El cruce por Malvinas tuvo un espectador clave: Donald Trump.

Antes de su exposición, Burnham mantuvo una reunión bilateral con el candidato republicano y luego, desde el atril de la ONU, se jactó de que el Reino Unido es «el aliado más cercano a Estados Unidos».

Sin embargo, el magnate norteamericano también le hizo un guiño a la Argentina. Javier Milei participó de la sesión extraordinaria del «Escudo de las Américas», un foro de seguridad convocado por el propio Trump. Durante el encuentro, el líder republicano celebró el rumbo del gobierno libertario, adjudicándose parte del triunfo ideológico: «Tuvimos una gran victoria en Argentina», sentenció.

Con la tensión diplomática al rojo vivo, todas las miradas apuntan ahora al discurso que pronunciará Javier Milei este miércoles, donde se espera que el mandatario renueve con fuerza el reclamo soberano en pleno corazón de Manhattan.


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