Procesadas por no denunciar abusos en un hogar

A exfuncionarias de Desarrollo Social las acusan de incumplir sus deberes.

Por Redacción

POLICIALES

BARILOCHE (AB) – El juez Ricardo Calcagno procesó por incumplimiento y omisión de los deberes de funcionario público a las dos responsables del hogar Caina para niños donde se cometieron abusos sexuales de menores internados hacia otros chicos.

Se trata de funcionarias de la gestión de Ernesto Paillalef al frente del ministerio de Desarrollo Social.

El magistrado procesó a Guillermina Petit de Meurville, entonces directora del Caina e Irene Juana Lamuniere, exdelegada de Desarrollo Social provincial al considerar que su conducta y omisión en tomar medidas ante graves hechos en el Centro de Atención Integral a la Niñez y a la Adolescencia (Caina) es un delito.

Según informó el Poder Judicial, se les imputa “haber omitido deliberadamente llevar adelante medidas correspondientes para evitar graves irregularidades en la institución a su cargo tales como distintos tipo de abusos sexuales cometidos por niños internados en el lugar hacia otros niños de menor edad allí alojados”.

Los hechos señalan haber “omitido la realización de denuncia penal de los hechos acontecidos y no comunicar los mismos a los defensores de Menores en tiempo y forma”. Además del “incumplimiento del horario de trabajo y presencias en el hogar preestablecidas” y “hacer caso omiso a los reiterados pedidos de los docentes de la escuela a la que concurren los niños afectados, quienes anoticiaban de falta de higiene, pediculosis, frío y hambre de los nenes”.

La causa se inició por una denuncia de una docente de un establecimiento escolar al que concurren niños internados en el hogar Caina a raíz del relato de una nena que concurre a tercer grado. Según la denuncia “la niña habría sufrido abusos sexuales por parte de niños mayores internados en la misma institución al tiempo que detallaba distintos maltratos sufridos en la institución”.

La docente agregó que los niños iban a la escuela en malas condiciones de higiene, con pediculosis, desabrigados y con hambre.

La Justicia secuestró documentación y los chicos declararon ante Cámara Gesell con la intervención del psicólogo infantil quien concluyó que “no se detectó fabulación por parte de los niños”.

Ambas imputadas al momento de prestar declaración indagatoria fueron asistidas por la abogada Natalia Araya quien apeló la resolución del juez.

El juez Calcagno consideró “acreditada no solo la materialidad del hecho enrostrados sino la autoría responsable de ambas” imputadas”.