El peligro invisible del invierno: cómo prevenir accidentes por monóxido de carbono e incendios en el hogar

Los casos de intoxicación por monóxido de carbono en el país ya superan en más de un 40% la media histórica para esta época. Pautas esenciales de ventilación, el rol de las revisiones técnicas y las claves para proteger el hogar con coberturas contra siniestros.

Con la llegada de las bajas temperaturas, los especialistas recomiendan verificar el correcto funcionamiento de todo tipo de sistemas de calefacción. Gentileza.

Con el descenso de la temperatura en la región patagónica, aumenta el uso de los sistemas de calefacción en las casas. Este cambio estacional suele registrar un aumento en los incidentes domésticos, principalmente fallas eléctricas, principios de incendio y casos de intoxicación por monóxido de carbono.

Según el Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud, entre enero de 2025 y febrero de 2026 se notificaron 2.109 casos de intoxicación por monóxido de carbono en el país. En lo que va del año, hubo 389 casos confirmados. La cifra duplica por demás la mediana histórica de 164 casos registrada para el mismo período.

Tendencia en alza, impacto temprano


Por otra parte, la cartera sanitaria nacional advierte que el indicador se ubica «por encima de lo esperado», con un incremento superior al 40% respecto a los años previos. La tendencia se consolidó en el último mes: las notificaciones registraron una aceleración de entre el 20% y el 40% en las últimas cuatro semanas epidemiológicas, lo que refleja un impacto temprano del riesgo en los hogares, incluso antes del inicio formal de las temperaturas más extremas.

Factores de riesgo en el hogar


Los incidentes vinculados a la calefacción ocurren habitualmente por dos motivos: la falta de mantenimiento técnico de los equipos o el contacto de materiales combustibles, como prendas de vestir y cortinas, con las fuentes de calor.

El riesgo se eleva con el uso de dispositivos sin salida al exterior, como braseros, hornallas o salamandras caseras no homologadas, que consumen el oxígeno en ambientes cerrados. Javier Basualdo, responsable comercial de Producto, Incendio y Riesgos Varios de La Segunda Seguros, señala que entre junio y agosto los reclamos por daños eléctricos o térmicos aumentan entre un 20% y un 30% en comparación con el promedio anual.

La recomendación técnica es simple y observable: la llama de los artefactos a gas debe ser de color azul uniforme. Una tonalidad amarilla o naranja indica una combustión deficiente y la presencia de monóxido de carbono.

Medidas de prevención


Para minimizar los riesgos en el hogar, el técnico en Higiene y Seguridad de Cipolletti, Oscar López, recomienda un esquema de prevención basado en tres ejes fundamentales. «La primera es la inspección técnica: solicitar la revisión anual de los artefactos a gas a cargo de un gasista matriculado», señala el especialista de amplia trayectoria en la región.

Como segunda medida clave, López destaca la importancia de la ventilación, que consiste en mantener de forma permanente una abertura en las ventanas que permita la circulación y renovación constante del aire. Por último, insta a sumar dispositivos de control en las viviendas: «Es conveniente instalar detectores de humo y de monóxido de carbono, además de contar con un extintor de incendios accesible», concluye.

¿Qué cubre un seguro de hogar contra incendios y hasta dónde conviene?


Las pólizas se estructuran en función del nivel de protección requerido y el tipo de bienes a resguardar:

  • Cobertura básica: Respalda los daños materiales directos causados por el fuego, explosiones o humo sobre la estructura física del edificio, las instalaciones fijas y el contenido general del ajuar familiar.
  • Coberturas adicionales y «Todo Riesgo»: Incorporan protección para electrodomésticos y equipos tecnológicos ante fallas eléctricas derivadas del siniestro.
  • Gastos de alojamiento temporal: Contempla el reintegro de costos de hospedaje en caso de que la vivienda quede inhabitable durante las tareas de reconstrucción.
  • Responsabilidad Civil (RC) Linderos: Cubre los daños materiales causados a propiedades vecinas si el foco de incendio se propaga fuera de los límites del terreno.

En el mercado actual, los contratos de seguros se calculan sobre la base del valor de reconstrucción del inmueble y la reposición del mobiliario:

  • Siniestros menores: Un principio de incendio controlado en un único ambiente demanda gastos inmediatos de acondicionamiento que pueden afectar significativamente el presupuesto mensual.
  • Siniestros totales: Si la destrucción de la vivienda es generalizada, las pérdidas económicas alcanzan la Suma Asegurada total, un monto que representa millones de pesos necesarios para edificar nuevamente y equipar la casa desde cero.

Aunque la contratación de un seguro de hogar no tiene carácter obligatorio en la legislación argentina, es una herramienta de previsión financiera para reducir el impacto económico de los accidentes derivados de la calefacción invernal.


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