Iván, el balsero que hizo de la Isla Jordán su lugar en el mundo

Oscar Iván Vásquez Alveal llegó a Cipolletti buscando trabajo y encontró en la Isla Jordán un lugar al que quedaría unido para siempre. Fue uno de los primeros trabajadores de la histórica balsa y durante más de una década acompañó el cruce cotidiano de vecinos, estudiantes, pescadores y familias.

Por Redacción

Durante más de una década, Iván fue uno de los rostros de la balsa de la Isla Jordán y acompañó el cruce cotidiano de generaciones de cipoleños.

Hay personas cuya historia termina ligada para siempre a un lugar. Para Oscar Iván Vásquez Alveal, conocido por todos simplemente como Iván, ese lugar fue la Isla Jordán.

Había nacido el 5 de marzo de 1969 en Necochea y llegó a Cipolletti en busca de una oportunidad laboral. A comienzos de la década de 1990 comenzó a trabajar en el área de Espacios Verdes de la Municipalidad, con tareas precisamente en la Isla Jordán.

Fotos gentileza, archivo.-

Fue allí donde su historia empezó a quedar unida al río.

Con el tiempo, Iván realizó y aprobó un curso de Prefectura que le permitió desempeñarse como balsero. Se convirtió así en uno de los primeros trabajadores de la balsa de la Isla Jordán, cuando cruzar el río de esa manera formaba parte de la vida cotidiana de muchos cipoleños.

Durante más de una década estuvo al frente de esa tarea. Por la balsa pasaban trabajadores, pescadores, estudiantes, familias y vecinos que necesitaban llegar de una orilla a la otra. Y allí estaba Iván, jornada tras jornada.

Quienes lo conocieron lo recuerdan por su compromiso con el trabajo, su alegría, humildad y solidaridad. El contacto diario con quienes utilizaban el cruce hizo que dejara de ser simplemente el encargado de la balsa para transformarse en una figura conocida y querida.

Su lugar en el mundo

La relación de Iván con la Isla Jordán trascendía su trabajo. El río y la isla eran parte de su vida, un paisaje cotidiano que hizo propio durante años y al que dedicó buena parte de su trayectoria laboral.

Fotos: Archivo.-

Su historia tuvo un desenlace trágico el 30 de agosto de 2006. Tenía 37 años y falleció como consecuencia de un accidente en el río mientras se encontraba cumpliendo sus tareas.

A dos décadas de aquel hecho, su nombre permanece asociado a una etapa de la historia de la Isla Jordán y, especialmente, a aquellos años en los que la balsa era parte del paisaje y de la rutina de tantos vecinos.

La historia de Iván también forma parte de la memoria de Cipolletti: la de quienes, desde un trabajo cotidiano y muchas veces silencioso, construyeron un vínculo profundo con la ciudad y con su gente.


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