«¡Nunca imaginé que esquiar era esto!»: la emoción de los chicos que aprenden a esquiar en el cerro Catedral

Por segundo año consecutivo, el programa de Esquí Escolar permite que 1.560 estudiantes de sexto grado de escuelas públicas de Bariloche, Dina Huapi y la zona rural aprendan a esquiar y, en muchos casos, descubran por primera vez el cerro Catedral como un espacio que también les pertenece.

El programa se extenderá a lo largo de ocho semanas. Foto: Marcelo Martínez

«¡Nunca imaginé que esquiar era esto!«, gritaba un nene con los esquíes puestos en medio de la base del cerro Catedral, mientras miraba maravillado a su alrededor. Sus compañeros se reían. El entusiasmo era notable.

Entre agosto y septiembre, 1.560 niños aprenderán a esquiar, pero además, para muchos de ellos será la oportunidad de conocer el cerro Catedral. Por segundo año consecutivo, el Ministerio de Educación de Río Negro puso en marcha el programa de Esquí Escolar destinado estudiantes de sexto grado de las escuelas públicas de Bariloche, Dina Huapi y las escuelas rurales que dependen del Consejo Escolar Zona Andina.

El programa comenzó este lunes y se extenderá a lo largo de ocho semanas. Los niños podrán vivir la experiencia del esquí durante cuatro días, de lunes a jueves. Cada semana, los grupos alcanzan los 200 chicos.

Los niños podrán vivir la experiencia del esquí durante cuatro días, de lunes a jueves. Foto: Marcelo Martínez

A primera hora de la mañana, la base del cerro Catedral se llena de pecheras verdes. «La idea es que los viernes queden libres en caso de suspensión de algún día de clases. Este programa es un acercamiento de las infancias de Bariloche a un medio natural que les pertenece y a un deporte regional de difícil acceso por medios propios«, comentó Gabriel Fernández, uno de los coordinadores del programa Esquí Escolar y Montaña Escolar.

Hasta hace dos años atrás, la actividad del esquí estaba destinada a los alumnos de quinto grado. «En 2024, se suspendió por problemas presupuestarios a nivel nacional. Al año siguiente, cuando se retomó desde la provincia, se decidió contemplar a los chicos de sexto que no habían tenido la experiencia; mientras que los de quinto grado participan en Montaña Escolar en Villa Llanquín que se pone en marcha en octubre», señaló.

Por semana, unos 200 niños concurren a la montaña. Foto: Marcelo Martínez

Gabriel es profesor de educación física y guía de montaña. Se sumó al programa Esquí Escolar varios años atrás y reconoció que la propuesta «no tiene como fin el aprendizaje del esquí sino que el deporte sea el medio para lograr otros objetivos vinculados con la educación. Este programa pretende que la escuela funcione en el cerro, que el aula sea la montaña«.

A primera hora de la mañana, un transporte contratado por el Ministerio de Educación recoge a los chicos de las escuelas para trasladarlos hasta la base del cerro Catedral donde se encuentran con los coordinadores, profesores e instructores.

«Este programa pretende que la escuela funcione en el cerro, que el aula sea la montaña». Foto: Marcelo Martínez

«El primer día es el más complejo porque se arman los grupos. Durante la segunda jornada, buscan a sus profes, dejan las mochilas en los lugares que nos prestan el Club Andino y el Ski Club, luego, se equipan en los rental con esquíes y botas y, finalmente, a la pista«, puntualizó Gabriel. Al mediodía, hay un parate para que los chicos almuercen sus viandas, un poco más de esquí y a las 15, está previsto el regreso.

Las familias deben conseguir antiparras, cascos y guantes, aunque los integrantes del programa cuentan con algunos elementos, según informan en la reunión previa a la actividad -pero no les permite cubrir la totalidad de los chicos-.

«Este programa pretende que la escuela funcione en el cerro, que el aula sea la montaña». Foto: Marcelo Martínez

Los grupos están conformados por unos 8 o 10 niños. Si bien los primeros días, aprenden el deporte en la base, las últimas dos jornadas pueden subir a algún otro sector de la montaña. «Los chicos terminan bajando por la montaña y muchos aprenden a esquiar. Tenemos varias generaciones que han pasado por este programa y hoy, muchos son instructores de esquí; otros han seguido la carrera de Educación Física del Centro Regional Universitario Bariloche que tiene la orientación en montaña», recalcó Gabriel. «Además de abrir una ventana hacia un derecho de las infancias que les pertenece -acotó-, es la apertura para un futuro laboral o deportivo. Muchos se enganchan con el deporte y siguen».

Este profesor lleva varios años en el programa que comenzó como un proyecto de extensión de la carrera de Educación Física de la Universidad Nacional del Comahue. Orgulloso, mencionó que su «compañera de vida fue una de las fundadoras». «Al principio, eran dos o tres escuelas y los instructores eran los mismos estudiantes de la carrera. El programa arrancó como una ventana al medio natural, una apertura a los derechos de las infancias. Nos empezamos a preguntar por qué solo algunas escuelas podían participar», recordó.

Los grupos están conformados por 8 y 10 niños. Foto: Marcelo Martínez

En 2012, añadió, lograron expandir el programa a la totalidad de escuelas públicas y de gestión social de Bariloche y se avanzó en la creación de cargos para poder implementarlo, con el apoyo de la Dirección Nacional de Deportes y del gobierno rionegrino.

Solo los dos años de la pandemia y en 2024 no se llevó a cabo el programa de Esquí Escolar. Pero el año pasado, el gobierno de Río Negro decidió asumir el costo que dejó pendiente Nación y volvió a ponerse en marcha, con el financiamiento del transporte, los equipos, los profesionales y el pase para subir a la montaña. Este diario consultó el monto total, pero no fue informado.

En 2012, el programa se expandió a la totalidad de escuelas públicas y de gestión social de Bariloche. Foto: Marcelo Martínez

El equipo del programa está conformado por cinco coordinadores y 25 profesores. «Es un programa de complejidad que requiere logística. También es un programa de inclusión porque los chicos con discapacidad se suman», acotó.

Advirtió que aún hoy, después de tantos años en el programa, le resulta emocionante ver a los chicos con los esquíes. «Las sonrisas lo valen todo. Lo mismo pasa con los acompañantes adultos. Sucede que las escuelas deben llevar acompañantes de la planta docente, pero hay algunos establecimientos numerosos que deben sumar a algún padre o madre. Y mucha gente de Bariloche no conoce el cerro Catedral aunque lo vean desde las ventanas de sus casas. Es gratificante que los chicos de los barrios lo puedan pisar y saber que les pertenece, que hay que cuidarlo«, concluyó.

En 2012, el programa se expandió a la totalidad de escuelas públicas y de gestión social de Bariloche. Foto: Marcelo Martínez

El programa contempla a las escuelas de Bariloche, Dina Huapi, Villa Llanquín y escuelas rurales que dependen del Consejo Escolar Zona Andina. Asimismo, se invitan a cuatro escuelas del área de El Bolsón (la de Foyel, Villegas y dos colegios de El Manso).

En 2012, el programa se expandió a la totalidad de escuelas públicas y de gestión social de Bariloche. Foto: Marcelo Martínez


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