Cómo lavar una campera inflable sin que el relleno se apelotone: el truco casero que recomiendan en invierno
Se acercan los días de frío y, con ellos, vuelven las camperas inflables y acolchadas al uso diario. Pero antes de ponérselas, muchas personas aprovechan para lavarlas y aparece el mismo problema de todos los inviernos: el relleno termina deformado, apelmazado o convertido en “pelotas” dentro de la prenda.
Aunque muchos optan por llevarlas a una tintorería para evitar arruinarlas, hay un truco casero que puede ayudar a mantenerlas esponjosas y en buen estado después del lavado. Eso sí: para que funcione, es importante poner las camperas en condiciones antes de meterlas al lavarropas.
El secreto está en las pelotas de tenis
El método es muy simple: solo hay que colocar dos o tres pelotas de tenis limpias dentro del lavarropas junto a la campera.
Durante el lavado y, sobre todo, en el secado, las pelotas golpean suavemente la tela y ayudan a que el relleno no se acumule en un solo sector. Esto evita que la prenda pierda volumen y quede deformada.
Este truco se suele usar mucho en camperas tipo puffer, de pluma o con relleno sintético.
La mejor manera de lavar la campera para que quede bien
Además de las pelotas de tenis, hay algunos detalles que ayudan a cuidar la prenda:
- Usar agua fría o programas delicados
- Lavar la campera sola
- Evitar el exceso de jabón
- No usar suavizante
- Elegir un centrifugado suave
Otro punto importante es cerrar cierres y velcros antes de meterla al lavarropas para evitar que se enganche o pierda forma.
La forma de secado también influye
La mayoría de las veces, el problema no aparece durante el lavado sino después, cuando la humedad queda atrapada en el relleno.
Por eso recomiendan secarla extendida y moverla cada tanto con las manos para redistribuir el interior. En el caso de que además de usar el lavarropas, se use una secadora, las pelotas de tenis también sirven en esa etapa.
Incluso, cuando la campera ya quedó apelmazada, volver a ponerla unos minutos en secadora con las pelotas puede ayudar a recuperarla.
Por qué no conviene guardarla húmeda
Uno de los errores más comunes es guardar la campera antes de que esté completamente seca. Eso no solo favorece el mal olor, sino que también hace que el relleno se compacte y pierda capacidad térmica.
Con algunos cuidados simples, la prenda puede mantener su forma original durante mucho más tiempo y seguir abrigando igual que el primer día.
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