Todavía desconocen dónde asesinaron a Giselle

No encontraron rastros en la casa que alquilaba Fernández, uno de los imputados.

Por Redacción

INVESTIGACIÓN

Los investigadores siguen tratando de armar el rompecabezas para esclarecer el homicidio de Giselle Monje, pero no es una tarea sencilla. Aún faltan piezas clave. Los responsables de llevar adelante la investigación todavía no saben por ejemplo dónde ocurrió el crimen.

Así lo reconocieron fuentes con acceso a la investigación. Una de las primeras hipótesis que los investigadores trabajaron planteaba que a la joven de 21 años y militante radical probablemente la mataron en la casa donde alquilaba Eduardo Ariel Fernández.

Por eso, personal de la Policía Científica de Gendarmería Nacional y del gabinete de Criminalística de la Policía de Río Negro revisó cada metro cuadrado de la vivienda. Usaron reactivos químicos para tratar de detectar manchas de sangre que a simple vista no se perciben. Pero las fuentes aseguraron que no descubrieron ningún rastro.

El hecho es importante porque la autopsia estableció que Giselle sufrió dos puñaladas en el cuello, que causaron una intensa hemorragia. Además, el cuerpo de la víctima presentaba una herida de arma blanca en un hombro y hematomas en brazos y una pierna.

El cuerpo sin vida fue hallado el 11 de diciembre pasado en un descampado cerca del barrio Vivero Municipal, donde vive la madr de Giselle. En ese lugar tampoco había rastros de sangre. Por eso, los investigadores creen que los autores del homicidio abandonaron el cuerpo en ese predio.

Mientras los investigadores intentan conseguir nuevas evidencias que permitan esclarecer el crimen, los plazos para que el juez Marcos Burgos resuelva la situación procesal de Fernández y Roberto Bordón, quienes están imputados como presuntos autores del homicidio de Giselle, se agotan.

Fernández y Bordón fueron detenidos la mañana del 8 de enero pasado por orden del juez Martín Lozada. Al día siguiente fueron indagados y los imputados negaron haber participado del crimen de la chica. Desde entonces están alojados en el penal 3.

Los imputados quedaron vinculados en el homicidio, sobre todo, por las llamadas que intercambiaron con Giselle hasta el 8 de diciembre pasado, cuando la vieron con vida por última vez. Fernández es empleado municipal y Bordón fue chofer del exintendente Omar Goye, aunque siguió trabajando para el municipio hasta octubre pasado, cuando no le renovaron el contrato.

DeBariloche