Un hecho que dejó huella

Por Redacción

Los calcos amarillos que indican la distancia reglamentaria de 1,50 metros para que el conductor de un auto adelante a un ciclista se observan a diario en colectivos, camiones y vehículos particulares que circulan en esta ciudad. Es parte de la campaña que impulsaron desde la organización “Bicicletas por la vida” que surgió tras la muerte del deportista local Pablo Ramos.

El caso marcó el inicio de una campaña de concientización para lograr el respeto por los ciclistas y la convivencia entre ellos y los conductores. También se transformó en la voz que reclama por bicisendas en una ciudad donde circular en bicicleta representa una odisea. Desde la organización “Bicicletas por la vida” señalaron ayer que perciben, en líneas generales, un leve cambio de actitud por parte de los conductores. Destacaron además que se impulsó la construcción de bicisendas en el Circuito Chico y en la avenida Esandi. Y señalaron que empresas constructoras locales, de sistemas de emergencias, de transporte público, la CEB, Invap, entre otras, se sumaron de manera voluntaria a la campaña de concientización vial impulsada desde la organización.

El oficial principal a cargo del cuerpo de Seguridad Vial de Bariloche, Miguel Elifonso, sostuvo que no hubo otro siniestro vial como ese desde marzo del año pasado hasta la fecha. Pero indicó que aún falta que quienes usan bicicletas para desplazarse por la ciudad adopten las medidas de seguridad como cascos o la indumentaria reflectiva.


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