Uruguay asume los crímenes de la dictadura

Por Redacción

El presidente José Mujica asumió ayer en nombre del estado uruguayo la responsabilidad por la desaparición de una argentina secuestrada en Buenos Aires y asesinada en Montevideo en 1976, cumpliendo un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El mea culpa del mandatario provocó una profunda división política. El acto se cumplió en el Palacio Legislativo con las notorias ausencias de las figuras de los partidos Nacional, principal de la oposición, y Colorado, como los ex presidentes Julio Sanguinetti, Luis Lacalle y Jorge Batlle. Mujica en su mensaje leído dijo que Uruguay “reconoce su responsabilidad institucional’’ en la desaparición de María Claudia Garcí y la “la responsabilidad de la violación de las garantías judiciales por la falta de investigación’’ de su caso durante la vigencia de una ley de amnistía derogada recién en 2011. Una emocionada Macarena Gelman, hija de la desaparecida, se abrazó a su abuelo, el poeta argentino Juan Gelman durante la lectura de Mujica. Mujica leyó que el gobierno “reconoce que en el pasado se cometieron en el país acciones violatorias de los derechos humanos (y) al amparo de la doctrina de la seguridad nacional se implementó una política sistemática de represión a las organizaciones sociales, sindicales y políticas, así como la persecución de sus integrantes y control de la sociedad civil’’. Concluyó que “el Estado ha dado y seguirá dando pasos firmes a efectos de reparar el daño’’. En febrero de 2011 la corte interamericana reclamó al Estado uruguayo reparar a las víctimas de la dictadura de 1973 a 1985 y allanar el camino para la investigación de los crímenes ocurridos durante el régimen de facto.