Lava efervescente: ciencia en acción para despertar la curiosidad de los chicos

Una actividad para hacer durante el verano y para aprender jugando.

Por Redacción

Un nueva propuesta para experimentar con los más chicos. Foto: Matías Subat

A poner manos a la obra que ésta semana llega una nueva aventura para aprender mientras jugamos.

En ésta sección ya creamos «Fantasmas eléctricos», ¡Monstruos espumosos!, vimos cómo es posible sumergir la mano en agua y que no se moje, y también cómo un simple elemento puede hacer flotar un huevo.

En ésta edición crearemos, de manera sencilla, un volcán casero. Con solo agua, aceite, colorante y una pastilla efervescente tendremos un efecto visual hipnótico con burbujas de color que suben y bajan.


¿Qué necesitamos para hacer nuestra lava efervescente?


Antes de empezar, hay que asegurarse de tener todos los elementos necesarios:

  • Recipiente transparente, preferentemente de vidrio
  • Pastilla o polvo efervescente
  • Colorante blanco
  • Agua
  • Aceite de bebé

Paso a paso para hacer nuestra lava efervescente


Paso 1: Lo primero que haremos es agregar agua en un recipiente transparente.
Si es de vidrio, mejor.

Tener los elementos preparados antes de empezar es clave para este experimento. Foto: Matías Subat
Con menos de medio vaso de agua, alcanza. Foto: Matías Subat

Paso 2: Después le sumamos algunas gotas de colorante y lo mezclamos.

Puede ser del color que quieras o tengas en casa. Nosotros elegimos rojo para que simule ser la lava.

El colorante nos va a permitir tener un efecto visual sorprendente. Foto: Matías Subat
Una vez sumado el colorante, mezclamos para que se tiña el agua. Foto: Matías Subat

Paso 3: Ahora vamos a añadir el aceite de bebé, de tal manera que quede una capa gruesa.

Vamos a observar que las capas quedan separadas. ¡Cuidado! No las mezcles están bien así separadas.

De a poco, sumamos el aceite de bebé. Foto: Matías Subat
No hay que mezclar. Cada capa debe quedar separada. Foto: Matías Subat

Paso 4: Ahora agregamos la pastilla o el polvo efervescente. Paciencia, que una vez que llegue al suelo, comienza el show.

El polvo o pastilla efervescente da el toque de magia. Foto: Matías Subat.

Paso 5: Ahora sí, nuestra lava ya está en acción.
¡Sube y baja sin parar! Ya tenemos un efecto visual hipnótico digno de disfrutar.

Una vez que empieza, el efecto es hipnótico. Foto: Matías Subat

Pero ¿Por qué pasa esto?


El agua y el aceite no se mezclan y como el aceite es menos denso que el agua, queda flotando. El colorante rojo es soluble en el agua, por eso tiñe la parte de abajo. Y cuando agregamos el efervescente empieza a liberar burbujas de dióxido de carbono, a reaccionar con el agua.

Éstas burbujas arrastran gotitas rojas de agua hacia arriba, atraviesan el aceite y al llegar a la superficie, el gas se libera y las gotitas caen de nuevo. Y así vemos este efecto visual tan atrapante.

Fuente: @tati_laprofe


Exit mobile version