Violento robo comando a una transportista
Entre 5 y 7 hombres encapuchados y armados ingresaron al comercio del Ñireco. Golpearon al personal, los ataron con alambres y amenazaron de muerte.
SEGURIDAD
Un grupo de entre cinco y siete hombres encapuchados y armados ingresaron de manera violenta a la sede de una empresa de transporte de donde se llevaron una suma importante de dinero tras golpear, amenazar y atar a las tres personas de la empresa que se encontraban en el lugar.
Los ladrones se presentaron de manera paulatina cerca de las 20:15 en el comercio ubicado en Remedios de Escalada 182, lindero con el arroyo Ñireco. Los primeros en ingresar lo hicieron tras romper un cerco perimetral desde la zona del arroyo cuando el encargado del depósito se disponía a cerrar el portón. Allí golpearon con la culata del arma al encargado. Luego ingresaron al predio otros encapuchados y armados también.
En total serían entre cinco y siete, según precisó a “DeBariloche” Carolina, una de las referentes de la empresa que se encontraba al momento del robo junto al encargado y un repartidor, los últimos que quedaban en el comercio antes del cierre.
“Ingresaron y vinieron derecho a mi que tenía el dinero de la recaudación y repetían que alguien nos había vendido. Eran muchas personas y ningunos improvisados, sabían que ese día teníamos una suma importante por unos cobros que habíamos hecho algo que no sucede en temporada baja cuando se trabaja mucho con cuenta corriente”, relató la mujer quien dijo tener “miedo” por las amenazas proferidas que entre otras cosas le señalaron conocer dónde vivía y sus movimientos.
Carolina contó que mientras entregaba el dinero la amenazaron con dos pistolas en su cabeza, “mientras otros revolvían la oficina, querían más dinero, les mostré que no tenía más, me amenazaban con matarme y hasta les entregué mi celular porque no sabía que más darle para que se calmen”, afirmó.
La mujer se encontraba en un primer piso resguardada por dos delincuentes, en la planta baja sus otros dos compañeros estaban rodeados por otros encapuchados, uno de ellos golpeó severamente a uno de los empleados y le provocó contusiones en la cabeza.
La víctima del robo -quien no precisó suma con la que se alzaron los delincuentes- enfatizó que los asaltantes eran “muy violentos” e incluso incrementaron su agresividad cuando detectaron que había cámaras de seguridad, las que según explicó la mujer, no funcionaban porque están en proceso de instalación. “Les dije que corten los cables o la luz si pensaban que funcionaban las cámaras pero no estaban grabando”, acotó.
El robo se produjo en escasos minutos que “para mí fueron eternos”, dijo Carolina, quien quedó tirada en el piso maniatada con un alambre en sus brazos por la espalda. Sus compañeros también fueron atados en la planta baja.
Cuando constataron que ya se habían retirado los delincuentes, uno de los empleados logró desatarse y llamar a la policía, algo que ya había hecho un camionero que llegaba al comercio y advirtió la situación, pero los uniformados llegaron después del hecho.
Una ambulancia se presentó en el lugar para asistir a la mujer que padece de presión alta, mientras que el repartidor que tenía contusiones en la cabeza asistió de manera particular al hospital.
DeBariloche