Masacre en México: sospechan que el argentino detenido asesinó a una familia por bitcoins y luego fue a comer tacos

El principal acusado es Diego Sebastián Rosen, un argentino de 51 años que era socio comercial del músico Jonathan Meléndez Ochoa, tecladista de Camilo Séptimo. La investigación apunta a un supuesto intento de robo de criptomonedas. También fue detenido el chofer del acusado.

Redacción

Por Redacción

Sospechan que el argentino detenido cometió el crimen por una fortuna en bitcoins.

Sospechan que el argentino detenido cometió el crimen por una fortuna en bitcoins.

La masacre ocurrida en un exclusivo complejo residencial del Estado de México tiene como principal sospechoso a un ciudadano argentino. Diego Sebastián Rosen, de 51 años, fue detenido junto a su chofer, Gerardo Cisneros Bejarano, acusado de haber participado en el asesinato de cuatro personas durante un supuesto intento de robo de criptomonedas.

Entre las víctimas se encontraba Jonathan Meléndez Ochoa, de 38 años, tecladista de la banda mexicana Camilo Séptimo, además de su esposa embarazada, la hija de ambos y una joven empleada doméstica.

De acuerdo con la investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, Rosen y Cisneros habrían ingresado al domicilio convencidos de que allí encontrarían una importante cantidad de bitcoins almacenada en una denominada “caja fría”. La hipótesis principal es que el argentino habría utilizado su vínculo comercial con Meléndez Ochoa para acceder a la vivienda.

Cómo ocurrió la masacre


El hecho ocurrió durante la noche del martes 2 de septiembre en el edificio Grand Viure, ubicado en la zona de Bosque Esmeralda.

Según las pericias, las muertes se produjeron entre las 17.30 y las 20. La Policía recibió el aviso alrededor de las 0.40 del miércoles y los peritos permanecieron en el lugar hasta las 4.25 para realizar las primeras diligencias.

En el segundo piso del departamento fue encontrado el cuerpo de Jonathan Meléndez Ochoa. Estaba atado y amordazado sobre un sofá y tenía un disparo en la cabeza.

En el baño del mismo dormitorio estaban su esposa, Ana Paula Barragán, embarazada de cuatro meses, y la hija de ambos, de tres años. Las dos estaban atadas y amordazadas y habían recibido disparos en la cabeza.

En la primera planta también fue hallada asesinada Aleyda, una empleada doméstica de 21 años. La joven estaba atada y presentaba heridas de bala en la espalda y la cabeza.

La violencia también alcanzó a la mascota de la familia. La perra fue encontrada en otro baño, con el hocico cubierto con cinta gris y un disparo en la cabeza.

Un niño de cinco años sobrevivió escondido debajo de una cama


La única persona que logró sobrevivir al ataque fue un niño de cinco años, hijo de Jonathan Meléndez y Ana Paula Barragán.

Durante el ataque, el menor consiguió esconderse debajo de una cama. Posteriormente fue encontrado y rescatado por los agentes policiales, quienes lo entregaron a sus abuelos.

La Fiscalía indicó que, debido a que se trata de un menor, se aplicará el protocolo correspondiente antes de intentar obtener su testimonio. Hasta el momento, el niño no fue sometido a evaluaciones psicológicas ni de trabajo social.

La hipótesis de los bitcoins


Los investigadores sospechan que el objetivo del ataque era apoderarse de una importante suma de criptomonedas.

Según la Fiscalía, Rosen y su chofer habrían llegado al domicilio buscando una “caja fría con millones de dólares en bitcoins”. Para concretar el supuesto asalto, el argentino habría ofrecido a Cisneros alrededor de dos millones de pesos mexicanos.

Rosen mantenía además una relación comercial con Meléndez Ochoa a través de una empresa dedicada a la administración de alquileres vacacionales. Para los investigadores, ese vínculo podría haberle permitido conocer información sobre la víctima y acceder al departamento.

El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, confirmó que una de las principales líneas de investigación está relacionada con el posible robo de criptomonedas.

Qué hizo el argentino después del crimen


Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue el recorrido que habría realizado Rosen después del ataque.

De acuerdo con la información incorporada a la investigación, el argentino se dirigió posteriormente a un restaurante de la Ciudad de México con la intención de comer tacos. Sin embargo, al encontrar el establecimiento sin servicio, abandonó el lugar y continuó su recorrido hacia la colonia Del Valle.

Las cámaras de seguridad del edificio y otros registros audiovisuales son ahora analizados por los investigadores para reconstruir sus movimientos antes y después de la masacre.

Rosen y Cisneros quedaron detenidos mientras avanza la investigación para determinar cómo se planificó el ataque, cuál fue exactamente el papel de cada uno y si el móvil estuvo efectivamente relacionado con el supuesto botín en criptomonedas.


La masacre ocurrida en un exclusivo complejo residencial del Estado de México tiene como principal sospechoso a un ciudadano argentino. Diego Sebastián Rosen, de 51 años, fue detenido junto a su chofer, Gerardo Cisneros Bejarano, acusado de haber participado en el asesinato de cuatro personas durante un supuesto intento de robo de criptomonedas.

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