El gran fraude de 2005: cuando el GP de Estados Unidos de F1 tuvo apenas 6 autos en pista
Problemas con los neumáticos Michelin pusieron contra las cuerdas a los siete equipos utilitarios de la marca. La victoria aquel día fue para Michael Schumacher, aunque el alemán no tuvo muchos motivos para celebrar.
Acaso el suceso más controversial y polémico de la historia de la Fórmula 1. Como el título lo indica, un gran fraude. El Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1, que desde mañana dará comienzo a su edición 2026, vivió aquel domingo de 2005 en Indianápolis uno de los episodios más oscuros que se recuerde en el deporte motor.
Por entonces, la cita norteamericana se celebraba en el trazado de Indianápolis, reconocido mundialmente como sede de las míticas 500 Millas, aunque la máxima utilizaba la alternativa del trazado interno y circulando en sentido horario. Lejos de la mística de la IndyCar, la F1 también causaba sensación con su presencia. Pero todo cambió a partir de aquel día.
El problema tuvo su punto de partida el viernes, con el accidente del alemán Ralf Schumacher en los entrenamientos libres con su Toyota en la curva peraltada. El mismo lo originó un problema en uno de los neumáticos, provistos por la empresa francesa Michelin, que dotaba de gomas a 7 de los 10 equipos de la parrilla en ese entonces.
Archivo histórico #F1 Indianápolis 2005, la largada más loca de la historia. Ruedas Michelin vs Ruedas Bridgestone. Los equipos nunca se pusieron de acuerdo y paso lo que tenía que pasar. #Indianapolis #Ferrari #schumacher #History https://t.co/g5ARNgmzZg
— Bandera (@BanderaFormula1) July 15, 2022
Tras estudiar la situación, las autoridades de la marca determinaron que los neumáticos no soportaban la presión de esa curva modificada y, por ende, no podían garantizar la seguridad por más de 10 vueltas. Vale aclarar que en esas temporadas, el reglamento determinaba que las competencias debían disputarse con un único juego de gomas de principio a fin. Ante lo cual Michelin se encontraba en graves aprietos.
Como posible solución, la firma francesa propuso incorporar una chicana de conos para frenar los autos, algo que se utilizó en el pasado como medida de seguridad ante circunstancias extraordinarias (por ejemplo, tras la muerte de Ayrton Senna en 1994), pero la FIA y la escudería Ferrari se negaron, argumentando que era injusto para Bridgestone, la otra empresa proveedora de gomas de aquel año, que no presentó ningún tipo de fallas aquel fin de semana.

Ante la falta de respuestas de Michelin, el desenlace fue bochornoso. Luego de completar la vuelta previa a la competencia, los equipos y pilotos usuarios de la marca ingresar a boxes y no formaron parte de la carrera, quedando únicamente en pista las Ferrari de Michael Schumacher y Rubens Barrichello, los Jordan de Thiago Monteiro y Narain Karthikeyan, y los Minardi de Christijan Albers y Patrick Friesacher.
Sí, un Gran Premio de Fórmula 1 disputado únicamente con 6 autos en pista; un suceso sin precedentes y completamente absurdo. Michael Schumacher ganó bajo los abucheos y botellazos de un público enfurecido, que post carrera denunció a las autoridades y exigió la devolución del dinero de las entradas. El que sí festejó fue el portugués Tiago Monteiro, que esa tarde, con un modesto Jordan-Toyota, consiguió su único podio en la máxima.
«La FIA no ha querido hacer nada por el público. Ha sido una falta de respeto total hacia los aficionados americanos. Nosotros queríamos correr, propusimos una chicana y soluciones intermedias para no sumar puntos, pero todo se rechazó. Es un día negro para este deporte», había expresado Flavio Briatore, por entonces mandamás de Renault.
Aquella regla de un solo juego de gomas para las competencias, implementada particularmente para 2005, fue tan impopular entre equipos, pilotos y aficionados que se descartó para la temporada 2006, volviendo a permitirse los cambios de neumáticos en los pit stops.
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