Bonos argentinos repuntan en medio de la guerra en Iran: los CER lideran la suba
Existen tres factores clave en la dinámica de los activos: la evolución del conflicto internacional, la dinámica inflacionaria local y la política monetaria. La tendencia actual sugiere que, al menos en el corto plazo, la renta fija en pesos seguirá liderando las preferencias de los inversores.
Por Ezequiel Vega (PIN Capital)
La renta fija argentina volvió a posicionarse en el centro de la escena en las últimas semanas, en un contexto internacional marcado por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
Al igual que ocurrió en otros episodios de tensión geopolítica, los inversores buscaron cobertura y previsibilidad, lo que favoreció particularmente a los bonos soberanos en pesos ajustados por inflación.
Desde el inicio de la guerra entre Irán y Estados Unidos, el mercado local mostró una clara recomposición de precios, con subas generalizadas tanto en la curva en pesos como en los bonos hard dollar.
Sin embargo, el movimiento más consistente se observó en los instrumentos CER, que lograron capitalizar el doble driver de cobertura inflacionaria y compresión de tasas reales.
En términos mensuales, los bonos en pesos registraron avances significativos. Entre los más destacados aparecen el TX26, con una suba del 5,4%; el TX28, que avanzó un 9,2%; y el DICP, con una mejora del 6,2%.
Esta dinámica refleja una rotación clara del mercado hacia instrumentos indexados, en un contexto donde la nominalidad sigue siendo elevada y la desinflación, aunque presente, aún no termina de consolidarse.
Los BONCER —como el TX26 y el TX28— continúan siendo una pieza clave dentro de las carteras conservadoras y moderadas. Se trata de títulos ajustados por CER, es decir, por inflación, que además pagan una tasa real positiva, lo que permite resguardar el capital en términos reales. ([bonos.ecovalores.com.ar][1])
Entre los más destacados aparecen el TX26, con una suba del 5,4%; el TX28, que avanzó un 9,2%; y el DICP, con una mejora del 6,2%.
En particular, el TX26 se destaca por su perfil corto y defensivo, con una duration baja y menor volatilidad relativa, lo que lo convierte en un instrumento atractivo para inversores que priorizan liquidez y cobertura inmediata.
Por su parte, el TX28 ofrece mayor duration y, por ende, mayor sensibilidad a la compresión de tasas, lo que explica en parte su mejor performance reciente.
El caso del DICP también resulta relevante. Este bono, de mayor plazo y con un cupón más elevado, comienza a captar el interés de inversores que buscan extender duration y capturar una potencial mejora en la curva real. Su estructura de pagos semestrales y tasa más alta lo posicionan como una alternativa intermedia entre cobertura y rendimiento. ([IOL Invertironline][2])
En paralelo, los bonos soberanos en dólares mostraron una recuperación más moderada. Si bien se beneficiaron del apetito por riesgo en mercados emergentes y cierta mejora en las expectativas macroeconómicas locales, continúan condicionados por la incertidumbre política y la sostenibilidad del programa económico.
La combinación de inflación aún elevada, tasas reales positivas y menor volatilidad frente al tipo de cambio convierte a estos activos en pesos ajustados por CER en una opción eficiente para transitar períodos de incertidumbre global.
En este escenario, la preferencia del mercado por instrumentos en pesos ajustados por CER no es casual. La combinación de inflación aún elevada, tasas reales positivas y menor volatilidad frente al tipo de cambio convierte a estos activos en una opción eficiente para transitar períodos de incertidumbre global.
De cara a los próximos meses, el comportamiento de la renta fija argentina seguirá condicionado por tres factores clave: la evolución del conflicto internacional, la dinámica inflacionaria local y la política monetaria.
Si la desinflación se consolida, es probable que el foco del mercado comience a desplazarse hacia bonos de mayor duration, como el TX28 o incluso el DICP, buscando capturar ganancias de capital adicionales.
En síntesis, desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, los bonos argentinos —especialmente los indexados por CER— han mostrado una performance sólida, consolidándose como el principal refugio dentro del mercado local.
La tendencia actual sugiere que, al menos en el corto plazo, la renta fija en pesos seguirá liderando las preferencias de los inversores, en un contexto donde la prudencia y la cobertura vuelven a ser protagonistas.
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