«El nivel más bajo en 20 años»: la construcción cayó 5% y se profundiza el freno en la industria

Los últimos informes oficiales del INDEC arrojaron una contracción mensual del 5% en ambos sectores durante julio. El parate de la obra pública, el encarecimiento en dólares para edificar y la baja del consumo interno alcanzan a las ramas que más mano de obra demandan.

Por Redacción

La actividad de la construcción retrocedió un 5% mensual y tocó su piso más bajo en las últimas dos décadas, según los últimos registros oficiales del INDEC. (Foto: archivo Oscar Livera)

El sector de la construcción atraviesa un momento crítico y arrastra consigo a la industria manufacturera. Las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registraron un retroceso desestacionalizado del 5% mensual en julio para ambas actividades, una marca inusual que sepultó cualquier pronóstico de estabilización inmediata y ratificó un escenario de recesión profunda que golpea de lleno al empleo formal en todo el país.

El periodista epecializado en Economía, Pablo Wende, analizó este freno en el aire de Río Negro Radio y fue contundente sobre la magnitud del impacto: «Los datos que divulgó el INDEC, tanto para industria como para construcción, fueron malísimos. Directamente no hay medias tintas: caídas del 5% mensual es algo difícil de ver. Parecía que los dos sectores estaban ya más cerca de un piso, pero siguen en caída libre. En el caso de la construcción, estamos en el menor nivel de actividad en 20 años».

Costos en dólares y obra privada: «No hay indicios de recuperación»


El retroceso en el rubro de las obras responde a una doble pinza que combina el congelamiento de la inversión estatal por parte del gobierno de Javier Milei con la pérdida de rentabilidad de los desarrollos inmobiliarios particulares.

«Ahí se mezclan dos cosas: el tema de la obra pública, que el Gobierno recortó drásticamente, y la obra privada que va medio a los tumbos», remarcó Wende. A su vez, explicó que los indicadores de reposición no muestran signos vitales: «El precio de construcción está muy caro y el despacho de cemento también está para abajo; todos los datos muestran que no hay indicios de recuperación».

Incluso el impulso hidrocarburífero de Vaca Muerta y las obras viales proyectadas en Neuquén y Río Negro encuentran un límite evidente frente a la magnitud del parate: «Pensé que la construcción iba a repuntar más por lo que pasa en algunas provincias, pero la verdad es que no lo estamos viendo. Va a haber empleo ahí, pero no al ritmo que hace falta: no vas a generar 100.000 puestos para hacer una ruta. Lo que ocurre en el Conurbano y los grandes tejidos sociales no se compensa».

Alarma en las pymes fabriles: morosidad récord y el informe de Diego Coatz


En el frente fabril, el informe del INDEC reveló que 12 de las 16 divisiones productivas registraron números en rojo. La contracción del mercado interno deterioró drásticamente la cadena financiera de las pequeñas y medianas empresas:

  • Mora crediticia al alza: El atraso en el pago de créditos bancarios de las pymes industriales saltó del 0,7% al 3,8% en un año: «La morosidad se quintuplicó en prácticamente un año y pico», alertó Wende.

  • Cierre de plantas: Un relevamiento elaborado por el economista Diego Coatz, exdirector ejecutivo y economista jefe de la Unión Industrial Argentina (UIA), arrojó que solo en mayo la cantidad de industrias se contrajo en más de 400 establecimientos. En lo que va del año ya cerraron 1.500 empresas industriales y se proyecta la pérdida de otras 1.800 antes de fin de año, totalizando 3.300 cierres en 2026.

  • Purga laboral: El empleo privado formal acumula doce meses consecutivos en baja, con una pérdida de 138.000 puestos de trabajo.

Frente a la falta de respuestas oficiales para el sector, Wende señaló: «Las empresas están viendo cómo se achican para sobrevivir. No veo medidas muy concretas para que esto repunte, es esperar el derrame básicamente. Algunos dicen que esto no es ‘destrucción creativa’, es destrucción y punto. No se ve la reconversión».

Economía divergente: «Son los rubros perdedores del plan»


El freno de las fábricas y los corralones convive con un escenario de exportaciones récord en energía, minería y agro, que proyectan cerrar el año con un superávit comercial cercano a los US$27.000 millones.

«Son los rubros perdedores del plan. Tenemos una economía muy divergente: sectores ganadores que siguen ganando, pero los sectores que generan mano de obra andan muy mal. El derrame por ahora no llega», sintetizó Wende.

Con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central recortando la previsión de crecimiento del PBI al 2,1% para el próximo año y encuestas como la de Atlas Intel reflejando la polarización social, el especialista concluyó que la agenda pública cambió de fondo: «Ese crecimiento no se siente en el bolsillo cuando la gente depende de estos sectores. Lo que más preocupa a la sociedad hoy es el empleo y los salarios, ya no tanto la inflación. El drama principal pasó a ser no llegar a fin de mes».

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