Google Pinpoint | El ADN de Vaca Muerta: del hallazgo en 1931 al nuevo mapa de las 20 empresas que hoy mueven el shale
El camino de Vaca Muerta desde su descubrimiento hasta su consolidación actual. Un repaso por las áreas productivas, la técnica de shale y los desafíos de infraestructura que marcan su segunda década de expansión. Un trabajo realizado con Pinpoint, la herramienta de inteligencia de datos de Google.
Pinpoint: La documentación completa acá.
La evolución del shale argentino puede reconstruirse a partir de hitos geológicos, datos productivos y un mapa de actores que en 2026 alcanza su mayor dinamismo histórico, y redefinió la matriz energética del país. El desarrollo de Vaca Muerta tuvo diversas etapas y esta nota organiza la información central para explorar el crecimiento de la formación.
La formación se originó hace millones de años, cuando la región era la costa del Océano Pacífico. El material orgánico proveniente de microalgas y partículas de moluscos quedó atrapado y «cocinado» bajo presión, formando una roca madre (similar a la piedra de una mesada) que hoy se encuentra a un promedio de 2.500 metros de profundidad.

El nombre, que suele despertar curiosidad, fue acuñado en 1931 por el geólogo estadounidense Charles Edwin Weaver. Mientras exploraba la Cuenca Neuquina para la Standard Oil (hoy Chevron), bautizó a la zona como «Formación Vaca Muerta» por su proximidad a la sierra homónima. Años más tarde, en 1946, el Dr. Pablo Groeber ratificó la importancia de estos sedimentos jurásicos, aunque en ese entonces no existía la tecnología para extraer los recursos atrapados en la piedra.
La era del shale: de las primeras producciones a la masividad
Entre 2011 y 2013 se confirmó el potencial de los recursos shale y se realizaron los primeros pozos. A partir de 2014 comenzó una fase de expansión, con mayor incorporación de tecnología, incremento de la inversión y el ingreso de nuevas compañías al play.
Pasó un tiempo desde el bautismo de Weaver para que, en 2011, YPF anunciara un «hallazgo de calidad mundial». Este fue el inicio de la primera producción de la etapa en Vaca Muerta, caracterizada por el uso de la técnica del fracking (estimulación hidráulica).
A partir del 2016 se da un cambio trascendental en Vaca Muerta que es el cambio en el diseño de pozos, de los originales que se hacían solo en vertical, a los pozos con ramas horizontales, como se hacen actualmente. Este cambio, y la siguiente extensión de las ramas horizontales, permitieron que se multiplique la productividad de cada perforación, lo cual al sumarse a la reducción de costos por eficiencia, disparó no solo la producción shale, sino también el interés de las empresas en Vaca Muerta.
Un detalle no menor es que a diferencia de los yacimientos convencionales, el gas y el petróleo no fluyen libremente. Por lo que se requiere perforar verticalmente hasta la formación y luego «doblar» horizontalmente entre 2.500 y 4.000 metros para inyectar agua, arena y aditivos a alta presión, creando microfisuras en la roca que permiten la salida de los hidrocarburos. Esto es justamente el fracking.
y el petróleo. Foto archivo.
En la actualidad, la formación ya no es una promesa: concentra una parte importante de la producción de petróleo y gas del país. Si Argentina no tuviera esa producción de gas y petróleo, hoy no solo no tendría los ingresos por exportaciones que se están haciendo, sino que debería destinar miles de millones de dólares al año para importar tanto gas natural como petróleo, ya que sin Vaca Muerta la producción nacional no alcanzaría para el consumo doméstico.
De hecho, el crecimiento de la producción de Vaca Muerta fue lo que llevó a las mayores expansiones de las redes domésticas tanto de gas como de petróleo. En este segundo caso, están los ejemplos de Duplicar Plus sobre Oleoductos del Valle (Oldeval), la ampliación portuaria de Otamerica en Puerto Rosales, la reactivación tras 17 años inactivo del Oleoducto Trasandino (Otasa) y las obras en marcha de Duplicar Norte en Oldelval y el sistema Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la mayor obra de infraestructura de Argentina en los últimos 40 años que desde enero próximo permitirá exportar crudo por el nuevo oleoducto y sistema portuario de Río Negro.
En el segmeto del gas, el nuevo gasoducto Perito Moreno (exNéstor Kirchner) permitió llevar más gas de Vaca Muerta al centro del país, algo que se extendió luego con la reversión del Gasoducto Norte que permitió poner fin a las importaciones desde Bolivia. Y a lo que ahora se sumará la ampliación del gasoducto Perito Moreno, con el fin de reducir la importación de GNL que se sigue dando en los picos de invierno.
Empresas y actores: el mapa a comienzos de 2026
El crecimiento de Vaca Muerta no solo impactó en los volúmenes de producción, sino también en la estructura empresaria del sector. El entramado empresario es hoy más complejo que nunca. Tras un 2025 marcado por compras y alianzas, el mapa de 2026 registra 20 compañías activas, el número más alto en la historia del play.
Entre las 13 operadoras que se ponen el mameluco, mantiene el liderazgo nacional YPF. La empresa encabeza la lista en producción y superficie. Le siguen Vista Energy (la firma de Miguel Galuccio), Pan American Energy (PAE), Tecpetrol (Grupo Techint), Pampa Energía, Capex y Pluspetrol (que se consolidó tras comprar los activos de ExxonMobil en 2024). Y Phoenix Global Resources (PGR) también pisa fuerte con el respaldo del grupo suizo Mercuria.
Entre los gigantes internacionales, se encuentran Chevron, TotalEnergies y Shell que mantienen operaciones clave. Además del grupo brasileño Fluxus, la firma con sede central en Colombia GeoPark y la estadounidense Continental Resources, que desembarcó comprando áreas a Pluspetrol ante el declino de los pozos en EE.UU.
Entre las siete inversoras y socias se encuentran firmas que aportan capital y tecnología sin operar directamente el campo. Entre ellas Dow (la más antigua), Harbour Energy (que absorbió a Wintershall DEA), Compañía General de Combustibles (CGCde la familia Eurnekian), Trafigura, TanGo Energy (ex Aconcagua) y la estatal Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).
Áreas productivas y expansión territorial
Vaca Muerta es una formación de 36.000 kilómetros cuadrados que se extiende también por una porción de Río Negro y Mendoza. En lo que respecta al petróleo, el foco está en Loma Campana (operado por YPF-Chevron, con más de 100.000 barriles diarios), La Amarga Chica, Bandurria Sur, Bajada del Palo y La Angostura Sur 1. Aunque cada vez son más los bloques que se suman a la carrera.
En lo que refiere a gas, el liderazgo indiscutido es de Fortín de Piedra, escoltado por Aguada Pichana Este, La Calera, y Aguada Pichana Oeste. A pesar de este despliegue, el potencial de crecimiento es inmenso: sólo cerca del 32% de la superficie cuenta con concesiones y apenas un 10% se encuentra en explotación intensiva.
A pesar de la magnitud del desarrollo, la actividad se concentra en una porción limitada de la formación. De los más de 9.500 kilómetros cuadrados, solo alrededor del 32% cuenta con concesiones no convencionales, y una superficie menor se encuentra en explotación intensiva
Desafíos logísticos
El gran cuello de botella sigue siendo la infraestructura. La saturación de los ductos hacia el mercado local no solo impulsa sus ampliaciones, sino en especial proyectos estratégicos de GNL (Gas Natural Licuado) para llevar el gas neuquino a mercados globales.
El proyecto más avanzado es el del consorcio Southern Energy (SESA) que lideran Pan American Energy (PAE) (30%) junto con, YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%). El plan ya tiene una decisión final de inversión sellada por 15.000 millones de dólares para el desarrollo de la producción de 6 millones de toneladas anuales de GNL por año, en dos barcos.
El primero, el Hilli Episeyo, llegará pasado el segundo semetre de 2027 a la costa rionegrina para comenzar las exportaciones desde la conexión que se está haciendo al gasoducto San Martín. Mientras que un año después llegará el segundo barco, el MK II, que se conectará al gasoducto dedicado que deberá estar listo para entonces.
Este consorcio, ya selló además el primer contrato de exportación con SEFE (Securing Energy for Europe) por 2 millones de toneladas anuales durante un plazo de 8 años.
La segunda gran inciativa es el proyecto Argentina LNG que lidera YPF y que se planea realizar un poco más al sur que SESA, pero también en la costa rionegrina.
En este camino, febrero de 2026 marcó un hito con la firma del Acuerdo de Desarrollo Conjunto para el proyecto“Argentina LNG”. La alianza entre YPF, la italiana Eni y XRG (el brazo de inversiones de ADNOC, la petrolera de Abu Dhabi) representa un paso decisivo hacia la Decisión Final de Inversión (FID). Se trata de un proyecto de escala global diseñado para integrar toda la cadena —producción, transporte y licuefacción— y permitir finalmente la exportación masiva a través de unidades flotantes con una capacidad de 12 millones de toneladas anuales (MTPA) que podría ampliarse a 18 MTPA.
Nueva licitación sobre Vaca Muerta
En marzo, tal como había anticipado a Diario RÍO NEGRO , el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, anunció en Houston (Texas) que el 19 de agosto la provincia, a través de la empresa estatal Gas y Petróleo (GyP), abrirá un proceso licitatorio para ampliar la frontera productiva de Vaca Muerta que comprenderá 15 bloques de orientados exclusivamente al desarrollo del shale.
A casi un siglo de su descubrimiento geológico y a 15 años de su despegue industrial, Vaca Muerta ha dejado de ser un «curioso nombre» en un mapa para convertirse en el eje de la soberanía energética argentina. La madurez técnica alcanzada y la llegada de nuevos jugadores internacionales confirman que la formación es, hoy, la roca sobre la que se asienta el futuro económico del país.
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