Homicidio en en el sur de Río Negro: imputaron al acusado de matar a un hombre y cumplirá preventiva
La Justicia formuló cargos contra un hombre por el crimen de Jesús Daniel González, ocurrido en los festejos de la Selección. Estará detenido cuatro meses por riesgo de entorpecimiento.
En una audiencia realizada este martes, la Justicia de Río Negro formalizó la imputación y dictó la prisión preventiva para Roberto Dalmacio Cayunao, señalado como el autor del homicidio de Jesús Daniel González. El hecho, que conmocionó a la pequeña localidad de Ñorquinco, ocurrió el pasado domingo 12 de julio en el marco de los festejos populares por el triunfo de la Selección Argentina de fútbol.
El magistrado de Garantías, Ricardo Calcagno, avaló el requerimiento del Ministerio Público Fiscal y dispuso que el acusado permanezca tras las rejas por un plazo de cuatro meses, mientras avanza la investigación penal preparatoria. La fiscalía fundamentó la medida cautelar en el riesgo concreto de que el imputado, por la cercanía física y el conocimiento previo, pueda intimidar a los testigos en una comunidad donde todos los involucrados se conocen.
Un ataque por la espalda en medio de los festejos
De acuerdo con la reconstrucción presentada por el fiscal Francisco Arrién, el violento episodio se desencadenó entre la 1:00 y las 1:30 de la madrugada en las inmediaciones del monumento a Las Madres, ubicado en la Plaza San Martín de Ñorquinco. En ese sector se concentraba un importante número de vecinos para celebrar el campeonato mundial obtenido por el equipo nacional.
En medio de un tumulto, mientras la víctima mantenía una disputa física con otras personas, Cayunao habría intervenido de forma letal. Según la acusación, el imputado «se acercó por atrás con claras intenciones homicidas y le asestó una puñalada por la espalda» utilizando un cuchillo de aproximadamente 30 centímetros de largo. La gravedad de la herida cortopunzante obligó al traslado urgente de González hacia el hospital de El Maitén, en la provincia de Chubut, donde finalmente se constató su fallecimiento.
El sustento probatorio de la fiscalía
Para sostener la calificación de «homicidio simple» en calidad de autor, el fiscal enumeró una serie de evidencias recolectadas en las primeras 48 horas de investigación. Entre ellas, destacan once testimonios de personas que presenciaron el ataque y señalaron directamente a Cayunao como el agresor. Además, se incorporaron las actas de procedimiento policial, el croquis ilustrativo de la escena del crimen y los resultados preliminares del Gabinete de Criminalística de El Bolsón.
Durante el allanamiento realizado el mismo domingo en la vivienda del sospechoso, los investigadores secuestraron varios cuchillos que serán sometidos a peritajes científicos para determinar si alguno fue el arma empleada en el hecho. Arrién también adelantó que existen filmaciones que están siendo analizadas y que podrían contener imágenes del momento exacto del ilícito. «No es un capricho de la fiscalía; se le está sindicando un hecho grave con testigos que lo indican directamente», remarcó el fiscal ante las objeciones de la contraparte.
La controversia por la mecánica del hecho
La defensa, ejercida por Maximiliano Geido, se opuso a la formulación de cargos cuestionando la precisión de los relatos testimoniales. El defensor argumentó que existen contradicciones sobre cómo ocurrió la agresión. Según su análisis, algunos testigos mencionaron que González fue atacado mientras estaba tirado en el suelo, lo cual discreparía con la plataforma fáctica de la fiscalía que sostiene que fue una puñalada por la espalda en medio de la pelea.
Geido sostuvo que «no se encuentran reunidos los elementos necesarios para una sospecha fundada», enfatizando que el arma homicida no ha sido fehacientemente identificada y que el contexto de tumulto y escasa visibilidad dificulta la atribución directa de responsabilidad. Bajo estos argumentos, solicitó que, de mantenerse una medida de restricción, se le otorgara a su asistido la prisión domiciliaria en la localidad de El Bolsón, en la casa de un familiar, para no afectar su situación laboral.
El riesgo procesal
El punto de mayor debate fue la modalidad de la prisión preventiva. Mientras la defensa abogó por la excepcionalidad de la medida y propuso el arresto domiciliario con monitoreo, el fiscal Arrién se opuso rotundamente argumentando que en localidades pequeñas como Ñorquinco, el riesgo de intimidación es extremo.
«Los testigos son vecinos, personas conocidas por el imputado que pueden ser fácilmente persuadidas o amenazadas para que se comporten en forma reticente», advirtió el representante del MPF.
Por su parte, el juez Calcagno coincidió con la visión de la fiscalía respecto a la insuficiencia del monitoreo electrónico por pulsera en una zona de difícil acceso y con demoras en los reportes de señal. El magistrado señaló que un eventual desperfecto técnico daría tiempo suficiente para que el acusado pudiera interferir con los testigos antes de que las autoridades lograran reaccionar.
Resolución y traslado a un establecimiento penal
Finalmente, el juez dio por formulados los cargos y fijó el plazo de la investigación hasta el 13 de noviembre de 2026. En su resolución, Calcagno determinó que la gravedad de la pena en expectativa y la necesidad de preservar la «libre voluntad» de los declarantes justifican el encierro preventivo en un instituto cerrado.
Roberto Dalmacio Cayunao será trasladado al Establecimiento de Ejecución Penal N° 3 de San Carlos de Bariloche o a la unidad que el Servicio Penitenciario Provincial disponga según el cupo disponible. La defensa, tras conocerse el fallo, hizo reserva de impugnación, manifestando su disconformidad con la decisión de no otorgar la morigeración de la detención.
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