Jones Huala comenzó una huelga de hambre y denunció agravamiento de las condiciones de detención
El referente mapuche inició este lunes la protesta. Desde la Gremial de Abogados, que lo defiende, difundieron los reclamos. El imputado lleva casi once meses con prisión preventiva, en la cárcel de Rawson.
La Gremial de Abogados de la República Argentina informó que el referente mapuche Facundo Jones Huala comenzó el lunes una huelga de hambre (solo toma líquidos) en la cárcel federal de Rawson, donde cumple prisión preventiva desde hace casi once meses.
Este martes, desde esa entidad denunciaron que Jones Huala inició esa protesta para reclamar “por las distintas injusticias y vulneraciones de sus derechos que viene sufriendo de parte del Poder Judicial y del Gobierno Argentino”.
Aseguraron que el detenido envió un escrito al Juzgado Federal de Bariloche, donde se tramita la causa penal que lo tiene imputado, “en el que explica con claridad y profundidad las razones de su decisión”, pero el texto “fue retenido por las autoridades de la Unidad 6, en acto claramente ilegal”.
Dijeron que su reclamo es por condiciones carcelarias dignas, un juicio justo, debido proceso y que pide el traslado hacia la U14 de Esquel por cercanía familiar “y a mi lof”.
Reclama la “aplicación del convenio 169 OIT, medidas diferentes al encarcelamiento”, el “cese de la persecución política y desprocesamiento de todos los luchadores mapuche”. Además, exige la “devolución del territorio ancestral a las lof en conflicto” y una “solución política, no judicial ni represiva, al conflicto histórico”.
Solicita la “aplicación del artículo 75 inciso 17 y 22 de la Constitución Nacional” y la intervención de organismos de derechos humanos y mediadores internacionales para solución política acorde”. Y demanda “retirar de la lista de organizaciones terroristas a todas las Lof y organizaciones mapuche”.
Reclama “protocolos culturales acordes en el sistema penitenciario y toda institución que nos obligan a transitar, el cese y retiro de mineras, petroleras, transnacionales y terratenientes del Wallmapu y la libertad a todos los presos políticos mapuche”.
Una represalia
Desde la Gremial denunciaron que “como evidente represalia al inicio de la medida, inmediatamente le comunicaron a Facundo que no se le permitiría concurrir a clases, como lo viene haciendo cotidianamente, y se lo obligó a salir al patio durante el “recreo” que los presos disponen como derecho, pero, desde ya, no como obligación”.
“Las razones de estas actitudes (como de la convergencia de fiscalía, juzgado y servicio penitenciario en negarle a Facundo su derecho a estar detenido en una cárcel más cercana a su familia y comunidad –Esquel–), es su condición de preso político y su actitud de reivindicación de sus convicciones y de su derechos y los de todos los detenidos”, aseveraron.
El texto dirigido al Juzgado Federal de Bariloche
La Gremial difundió el texto que Jones Huala envió al Juzgado Federal de Bariloche.
“En carácter de Lonko, autoridad tradicional de mi Lof, comunidad, el velar por el respeto a mis derechos políticos y culturales es hacerlo para toda mi gente. No sólo vengo a denunciar la prisión política, sino, y por lo mismo, el agravamiento en las condiciones de detención”, sostiene en el escrito.
“Primero, por la distancia con mi familia y comunidad, y luego, porque en esta unidad no existen condiciones carcelarias para nadie, menos para presos políticos de la cultura mapuche”, asegura.
“En lo cotidiano no existe salida al patio, siendo obligatorio solo una vez por semana cuando quieren, incluso bajo lluvia y por procedimientos de requisa, donde en reiteradas ocasiones rompen pertenencias o hurtan. Dichos patios no tienen acceso a baños y debemos caminar entre orines y excrementos humanos”, denuncia.
“Se acerca el invierno y los encargados que rompieron el calefactor no lo han arreglado. Las inundaciones son diarias, como los cortes de agua, eso solo como detalle del convivir diario”, describe.
“No puedo usar mi vestimenta, ni realizar mis prácticas más que cuando el servicio lo permite, pero agravado por la distancia se hace prácticamente imposible la realización, por ejemplo, del wetripantu, año nuevo mapuche, aún si se autoriza”, lamenta.
“Están rompiendo mis vínculos familiares y y comunitarios, atentando a mi cultura y espiritualidad. No tengo acceso no solo al Lawen, sino tampoco a alimentos mapuche, siendo que no sólo no estoy condenado ni siquiera procesado, aún con conducta díez”, afirma Jones Huala.
La imputación fiscal contra Jones Huala
La fiscalía federal le atribuye al imputado haber cometido intimidación pública, incitación a la violencia colectiva, apología del crimen y asociación criminal.
Según la imputación, Jones Huala presentó en febrero del año pasado su libro “Entre rejas, antipoesía incendiaria”, en la Biblioteca Aimé Paine, del barrio Virgen Misionera de Bariloche.
Durante su exposición habló de su pertenencia al grupo Resistencia Ancestral Mapuche (RAM). Además, se presentó como “revolucionario, anticapitalista, antisistema” y reivindicó la práctica del “sabotaje, la resistencia, la autodefensa y la rebelión frente a la opresión”. También, se declaró partidario de “la liberación nacional e incluso la lucha armada”.
Aclaró que no significaba “agarrar los fierros” en lo inmediato, pero que su organización sí estaba dispuesta a apelar a esa vía.
El mensaje dirigido a un público reducido en la biblioteca; después se amplificó por las redes sociales. El Ministerio de Seguridad de la Nación, que conducía entonces Patricia Bullrich, denunció el hecho en la justicia y la justicia federal ordenó detener a Jones Huala.
La orden se ejecutó a principios de junio del 2025 en El Bolsón. Desde entonces permanece detenido. La última prórroga de la prisión preventiva vencerá el 2 de junio próximo.
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