Libertadores: River consiguió un triunfo enorme en Colombia

Venció al DIM por 3 a 1 y comenzó el certamen continental con el pie derecho.

Por Redacción

Arrancó a las 21:02, se suspendió a las 21:28, a las 22:18 anunciaron la reanudación y 22:31 la pelota volvió a rodar. Después de 26 minutos insólitos de fútbol, en los que sólo interesaron la tevé y ese inexistente “orden” que intenta mostrar la Conmebol, River pudo jugar ante el DIM y le dio forma a una gran victoria por 3-1 en el Atanasio Girardot.

En Medellín llueve hace cinco días y el pronóstico indica que seguirá hasta el domingo. Así y todo, en un campo de juego completamente inundado, el árbitro brasileño Wilton Pereira Sampaio dio el pitazo inicial. “Así no se puede jugar. No se puede”, tiró varias veces Marcelo Gallardo.

No se podía, pero el juez recién frenó el juego a los 26. Obviamente en ese lapso no pasó nada de nada. Apenas un par de tiros libres para el local y una buena maniobra individual de Lucas Alario, que no pudo sacar la media vuelta en el área grande.

Del otro lado, Luis Zubeldía largó: “O no se juega de arranque o se sigue. No puede ser que hagamos esto”.

Claro, el temor del DT de Independiente tenía que ver con lo que ocurrió después. A las 22:31 llegó el segundo pitazo de Sampaio y a las 21:37, River se puso 2-0. Mosquera le hizo un penal a Alario y el propio Pipa lo cambió por gol y al toque, Sebastián Driussi pescó una pelota en el área grande y la mandó a guardar, para extender su racha goleadora.

Con semejante tranquilidad, el Millonario cerró el primer tiempo “corto” sin dramas, porque su rival nunca reaccionó y tuvo falencias para llegar hasta las cercanías de Augusto Batalla.

En el complemento, que se pudo jugar de manera normal, con 45 minutos corridos, Independiente salió decidido a buscar el descuento, pero en la primera llegada a fondo, River volvió a mostrar máxima efectividad y llegó al categórico 3-0.

Los socios de la cueva se encontraron en el área rival, Jonatan Maidana ganó en las alturas y Lucas Martínez Quarta definió de volea. Golazo para sentenciar la historia.

Zubeldía se jugó las últimas fichas con los ingresos de Yairo Moreno y el ex San Lorenzo, Mao Molina, pero el desarrollo no cambió. El Millo hizo la lógica, cuidó la pelota cuando la consiguió y dejó correr los minutos. El tándem Rojas-Ponzio funcionó sin fallas y a partir de su gran trabajo en el medio y de una defensa que se mostró muy firme, construyó una victoria clara.

Después del papelón del comienzo y de 26 minutos que estuvieron de más, River sacó un gran resultado y cortó con una racha negativa de los demás equipos argentinos en la Copa. En el Girardot dio una muestra de eficacia y se subió a lo más alto del grupo 3, donde Melgar de Arequipa superó a Emelec de Ecuador por 1-0 en el otro encuentro del grupo. Precisamente el equipo peruano será el próximo rival de River, en el Monumental, el 13 de abril. El Muñeco tendrá tiempo para trabajar y ajustar detalles, pero llegará al segundo duelo copero con la tranquilidad de haber dado un paso gigante en una cancha donde no muchos equipos se llevan puntos. El Millo hizo pleno y está con el ánimo por las nubes.

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Sin Moya, pero con Centurión

En la lista de buena fe que River mandó a la Conmebol hay presencia zonal y no es la de Matías Moya, el volante de Centenario. Marcelo Gallardo sorprendió, incluyó cuatro arqueros y ahí encontró su lugar Ezequiel Centurión, cipoleño e hijo de Rafa, exportero del Albinegro.

El juvenil es categoría 97, dio sus primeros pasos en la Academia Pillmatun, después pasó por Cipo y finalmente estuvo en Fernández Oro, antes de dar el salto al Millonario.

Para la Copa fue anotado con el número 22 y sus rivales en el puesto son Augusto Batalla (1), Maximiliano Velazco (12) y Enrique Bologna (25).


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