Christa Pike y el audio que anticipó el fallido intento de ejecución: “No tengo buenas venas”

La mujer de 50 años había advertido sobre las dificultades para colocarle una vía y expresó su temor por el pentobarbital. Christa Pike permanece inconsciente, conectada a un respirador artificial en un hospital de Nashville.

Por Redacción

Dos semanas antes de su fallido intento de ejecución, Christa Pike había advertido a funcionarios de Tennessee que temía que no pudieran colocarle correctamente una vía intravenosa. La mujer, de 50 años, también manifestó preocupación por el medicamento que se utilizaría.

El audio, al que accedió The New York Times, registra la conversación que Pike mantuvo con funcionarios del Departamento Correccional de Tennessee. “Lo que me preocupa de nuestro método de inyección letal es, sencillamente, que no tengo buenas venas y me preocupa que nuestro médico no esté calificado para colocarme una vía central”, afirmó.

Christa Pike recordó el caso de Tony Carruthers antes de su ejecución


Pike también mencionó el antecedente de Tony Carruthers, cuya ejecución había sido suspendida en mayo luego de que los funcionarios pasaran más de una hora intentando colocarle las vías intravenosas. “Tony Carruthers vivió mi peor pesadilla. Detalle por detalle. Y yo no quiero pasar por eso”, dijo la mujer.

Según el Departamento Correccional de Tennessee, los médicos consiguieron colocar rápidamente una vía intravenosa principal, pero no pudieron encontrar una vena adecuada para una segunda vía, exigida por el protocolo de ejecución. Los intentos posteriores de colocar una vía central también fracasaron y el procedimiento fue suspendido.

La abogada de Carruthers, Maria DeLiberato, describió aquel procedimiento como “horrible” y aseguró que lo observó “haciendo muecas de dolor y gimiendo”. La letrada también señaló al New York Post que Carruthers todavía se recupera del procedimiento y podría enfrentar un nuevo intento de ejecución.

Pike había expresado además su temor por el pentobarbital, el fármaco utilizado para la inyección letal. “Supuestamente, el fármaco (…) quema muchísimo. Y eso me da miedo”, afirmó, después de comparar el medicamento con “Drano”, una marca de productos para limpiar desagües.

El dolor y las siete agujas durante el fallido procedimiento de ejecución


Durante el procedimiento, Pike manifestó dolor intenso y sensación de quemazón en los brazos. “Siento que el brazo me va a reventar”, dijo en uno de los momentos registrados, antes de preguntar: “¿Esto pasa así?”. Según sus abogados, el personal médico utilizó al menos siete agujas y una de ellas se dobló en un ángulo de 90 grados.

La defensa había pedido que Pike fuera ejecutada en la horca, con el argumento de que las venas dañadas de sus brazos dificultarían la administración del pentobarbital. El miércoles, la primera inyección fue aplicada a las 21.30, pero la mujer continuó respirando y recibió una segunda dosis aproximadamente una hora después.

Veinte minutos más tarde, los funcionarios del penal de máxima seguridad de Riverbend ordenaron a los testigos abandonar la sala. Pike fue trasladada en ambulancia a un centro médico de Nashville, donde permanece inconsciente, intubada y conectada a un respirador artificial.

Según una moción judicial de urgencia presentada por sus abogados ante el Tribunal de Cancillería del Condado de Davidson, la mujer ingresó al hospital en estado crítico, con ambos brazos hinchados, quemados y con ampollas. El personal médico trabaja para estabilizarla y eliminar el pentobarbital de su organismo.

Con información de Clarín


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