El FBI acusó a Corea del Norte por el robo histórico a Binance por US$6.300 millones con uso de IA

El Buró Federal de Investigaciones estadounidense apuntó contra piratas informáticos norcoreanos por la vulneración histórica a la principal plataforma de intercambio del mundo. Aseguran que los atacantes incorporaron herramientas de inteligencia artificial para perfeccionar la infiltración y concretar un desfalco multimillonario sin precedentes.

Por Redacción

Foto: Gentileza.

El Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) acusó formalmente a Corea del Norte por el robo de US$ 6.300 millones en activos virtuales de la plataforma Binance. El ciberataque masivo contra la mayor empresa de criptomonedas del mundo ocurrió el pasado jueves 29 de octubre y cn un comunicado oficial la agencia de seguridad estadounidense identificó a esta actividad cibernética maliciosa bajo el nombre de «TraderTraitor».

La magnitud del asalto informático marca un hito en la historia de los delitos financieros digitales. Según detalla la agencia de noticias EFE, los autores de la maniobra convierten los activos robados de forma principal a la criptomoneda Ethereum (ETH). El objetivo de esta conversión es blanquear el dinero a través de servicios de finanzas descentralizadas (DeFi) y plataformas de intercambio instantáneo para sus siguientes etapas de lavado.


El modus operandi: la inteligencia artificial como arma de infiltración


La sofisticación del ataque captó la atención de los expertos en ciberseguridad. El FBI y especialistas del sector creen que los piratas informáticos incorporaron potentes herramientas de inteligencia artificial a su arsenal. Los atacantes utilizan modelos de lenguaje para las fases de reconocimiento y de ingeniería social con una enorme precisión.

Estas herramientas tecnológicas resultan muy útiles para escanear redes informáticas y listas públicas de empleados en busca de debilidades corporativas. Con esa información, los criminales diseñan ataques de suplantación de identidad adaptados de manera específica a cada objetivo humano. Federico Charosky, fundador de Quorum Cyber, explicó a Bloomberg Línea una técnica habitual de estos grupos. Los asaltantes atraen a ingenieros de las plataformas hacia entrevistas de trabajo fraudulentas para inducir la instalación de código malicioso en sus equipos.

Las investigaciones preliminares de Binance confirmaron parte de esta modalidad. La empresa reportó que los atacantes lograron vulnerar la computadora portátil de un ingeniero de operaciones. Desde ese dispositivo, los hackers accedieron a los sistemas internos de la plataforma para ejecutar retiros de fondos sin autorización mediante múltiples puntos de brecha. Jonathan Levin, jefe de seguridad de la firma Chainalysis, avaló en la red social X que la unidad TraderTraitor ejecutó probablemente el golpe.


El impacto financiero, las pérdidas récord y la respuesta de Binance


Las cifras exactas del desfalco escalan a US$ 6.300 millones y Binance informó el viernes la suspensión temporal de todos los depósitos y retiros de su ecosistema para investigar las operaciones irregulares.

La compañía fundada por Changpeng Zhao trabajó de inmediato con socios de las cadenas de bloques y logró congelar unos US$ 3.000 millones en activos afectados. A través de la red social X, la plataforma describió el evento como un ataque sumamente complejo y aseguró una plena coordinación con las fuerzas del orden para resolverlo. Aunque la empresa, que hoy opera sin una sede central única tras su salida de China, aún no determinó el importe definitivo de las pérdidas irremediables, garantizó la protección de los clientes. Binance afirmó que cubrirá todo el dinero sustraído con su fondo de protección de usuarios (SAFU) y con recursos propios.

El accionar de los ciberdelincuentes asiáticos rompió todos los parámetros históricos. Ari Redbord, director global de política de la firma TRM Labs, calificó al episodio como un punto de inflexión sin precedentes. El especialista detalló a Bloomberg Línea que Corea del Norte sustrajo en una sola noche una cantidad equivalente a lo robado durante los seis años anteriores combinados. Un reporte de esta misma empresa de inteligencia constató en abril que los hackers de ese país asumen la responsabilidad de más del 75% de las pérdidas por ataques a criptomonedas desde el inicio del año.


El debate sobre la seguridad y el historial norcoreano


El suceso reactivó las discusiones sobre la vulnerabilidad estructural del ecosistema cripto frente al sistema financiero tradicional, justo cuando el sector disfrutaba de un entorno regulatorio favorable bajo la presidencia de Donald Trump.

Brian Perellí, antiguo director de tecnología del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, remarcó que los depósitos bancarios estadounidenses poseen protecciones técnicas, normativas y múltiples niveles de controles obligatorios para impedir movimientos sospechosos. En su análisis, concluyó que resulta casi imposible extraer US$ 5.000 millones de un banco tradicional, mientras que en las cadenas de bloques el proceso carece de esa fricción.

Charosky coincidió con esta visión crítica sobre la supuesta descentralización de los activos digitales. El especialista apuntó que los actores maliciosos logran robar fortunas de un solo golpe, lo cual demuestra los beneficios de la fricción intencionada y las regulaciones del sistema bancario clásico frente a un activo que en la práctica resulta sumamente centralizado.

Las ramificaciones del robo alcanzan a la geopolítica internacional de forma directa. Los gobiernos de Occidente mantienen acusaciones formales contra el Estado norcoreano por fomentar estas actividades ilícitas. Las autoridades denuncian que el régimen utiliza a diversos grupos de piratas informáticos para obtener fondos destinados a la financiación de sus programas de armamento. Funcionarios estadounidenses señalan que organizaciones como Lazarus Group, activas desde 2007, operan bajo el control estricto de la Oficina General de Reconocimiento, una de las principales agencias de inteligencia de ese país asiático.


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