Concejales de Bariloche rinden cuentas en su último año, con más ordenanzas
El Deliberante realizó su informe de gestión del 2022, una año en el que hubo más confrontación con el Ejecutivo. Sesionaron 14 veces en el año.
El informe de gestión del Concejo Deliberante de Bariloche tuvo un cambio de ecuación en cuanto a la productividad porque se sancionaron más ordenanzas que proyectos de declaraciones de interés o puesta en valor, que habitualmente inundan la labor legislativa en el ámbito provincial y los municipios.
El Deliberante está integrado por cinco bloques, tres de ellos unipersonales y con un oficialismo, Juntos Somos Río Negro, que necesita, en temas trascendentales o vinculados a las finanzas, generar consensos para lograr los votos.
Los concejales ingresan en su último año de mandato con un nivel de confrontación con el Ejecutivo más agudo que en otras épocas, con el freno a propuestas importantes del intendente Gustavo Gennuso, como la compra de maquinaria por leasing o la demora de la reforma fiscal y tarifaria, y donde llamativamente se evidenciaron fisuras dentro del propio partido de gobierno.
En el 2022, el tercer año de esta gestión, se presentaron 219 proyectos pero el cuerpo trabajó en total 309 iniciativas, ya que 90 fueron presentadas en 2021 y continuaron su tratamiento este año, según precisó el informe difundido por el área de Comunicación Institucional.
En el año, se realizaron 14 sesiones(dos de ellas en barrios) y se reunieron 198 comisiones, que continuaron con un esquema de transmisión online que se instrumentó en la pandemia y se consolidó a pesar d ella presencialidad.
Más ordenanzas que declaraciones
En 2022 se sancionaron 88 ordenanzas, 19 comunicaciones y 73 declaraciones. El informe detalla además que 3 iniciativas fueron rechazadas y 10 fueron retiradas, en algunos casos esto se debió a la falta de consensos para lograr los votos necesarios.
Una de las ordenanzas trascendentales, surgidas del propio Concejo con impulso de los opositores Frente de Todos, PUL y Podemos Bariloche, fue la definición del cierre del basural actual con un plazo de un año (a cumplirse en diciembre) y la premura de concretar un basural regional, que obligó al Ejecutivo municipal a modificar su propuesta inicial.
En el debate, sin definiciones quedaron dos proyectos vinculados a la vida del propio Poder Legislativo que promovían limitar la cantidad de concejales para mantener las 11 bancas sin movilidad si el Censo 2022 ratifica una población mayor.
“Durante todo el año se reafirmó que el Concejo es un espacio abierto a la participación ciudadana, en el que tanto vecinos como organizaciones de la sociedad civil pudieron ejercer su derecho a peticionar ante las autoridades con total libertad y plantear abiertamente sus inquietudes enriqueciendo el debate parlamentario”, valoró la presidenta del Concejo, Natalia Almonacid, en el informe anual, en el que además destacó el “diálogo franco y respeto por las diferencias políticas” que se mantiene entre ediles.