No hay soluciones para los adictos
Los servicios hospitalarios en la provincia sólo atienden a los pacientes en forma ambulatoria.
Drogas en la zona Atlántica
La importante circulación de droga en la capital rionegrina tiene directa y lamentable dimensión entre quienes consumen. En sus familias. En sus proyectos quebrados. En esa dependencia que arrastra hasta los límites impensados.
Y lo peor de todo es que cuando el consumo se instaló en un joven con escasos recursos parece aún más difícil de encontrar una salida, una ayuda. Allí el límite lo pone la Policía, la Justicia, el hospital.
Los padres advierten esta situación pero les gana la desesperación frente a una realidad que no asegura la puerta donde golpear y encontrar soluciones.
Con recursos, instrucción e información sobre que hacer es difícil encontrar una salida. Sin esas posibilidades es prácticamente imposible. “Sólo atiné a seguir al patrullero en mi moto porque tenía terror que encontraran a mi hijo y lo mataran”, confió a este diario un padre desesperado. “No se a dónde recurrir porque la droga le quemó la cabeza”, agregó sin ocultar el dolor y la impotencia de observar a su hijo que por consumir es capaz de delinquir. Eso había ocurrido y el joven fue duramente golpeado.
Este es sólo un ejemplo. Hay otros que saben que puerta golpear pero también se encuentran con dificultades como en los servicios de Salud Mental hospitalarios que en línea con la desmanicomialización no internan a este tipo de pacientes. Los atienden si, pero con medicación y en situación ambulatoria. Los padres aseguran que en esas condiciones nada tardan sus hijos en regresar a las drogas. Además en la provincia son pocos los centros de internación para rehabilitación a los que sólo se pueden llegar con medios y golpeando hasta puertas judiciales.
Estela Jorquera, estelaj@rionegro.com.ar