“No saben lo que es estar con una persona que no quiere vivir”

Se lo dijo a los jueces Silvia Soto, la mujer de Marino Mansilla, que en 2014 fue baleado y quedó cuadripléjico. Subelza es juzgado por intento de homicidio.

Por Redacción

JUDICIALES

Silvia Soto no dudó este martes en señalar a Hugo Subelza como el autor de los tiros que recibió su marido, Marino Mansilla. “Él fue el que me lo dejó en silla de ruedas”, afirmó la mujer. El acusado mantuvo la vista fija en el suelo. Luego la mujer señaló que su pareja quedó cuadripléjico, porque un proyectil lesionó la médula espinal y casi no puede hablar porque otra bala impactó en su rostro. Después, Soto relató el drama que viven desde hace más de un año. “¡No saben lo que es estar con una persona que no quiere vivir!”, dijo casi al borde del llanto.

Soto relató a los jueces de la Cámara Criminal Primera Marcelo Barrutia, Miguel Gaimaro Pozzi y Alejandro Ramos Mejía la durísima situación que vive con su marido desde el ataque que sufrió el mediodía del 25 de junio de 2014.

“A mí me gustaría saber por qué (el imputado) hizo lo que hizo. No tenía derecho a hacerlo, jamás lo jodí a él”, aseguró Soto. “No saben cuánto sufro todos los días”, contó la mujer.

Los tres jueces, el fiscal de cámara Martín Lozada y la abogada Natalia Araya, que defiende al acusado, escuchaban atentos las palabras de la mujer. Subelza no pronunciaba palabra.

La mujer recordó que está con Mansilla desde los 15 años cuando se pusieron de novios. Tuvieron dos hijos y uno de los chicos vio a su padre cuando fue baleado y no lo pudo superar. “Le va mal en la escuela y no lo puedo levantar”, reveló, afligida, la mujer.

Alrededor de las 12.50 del 25 de junio de 2014, en la intersección de las calles Eusebio Barría y Bahamonde de El Bolsón, Subelza interceptó -según la acusación- a Mansilla, que circulaba en bicicleta en dirección a su casa, y le efectuó tres tiros a corta distancia con intención de darle muerte.

Un proyectil impactó en columna y dañó la médula ósea, otro en el rostro y el tercero en el abdomen, donde perforó el músculo diafragmático y el bazo, que fue extirpado.

Por eso, se lo imputó por el delito de intento de homicidio.

Otra versión

Subelza, de 33 años, declaró este martes. Dijo el día del hecho tenía permiso, porque es empleado municipal, para buscar alquiler porque quería mudarse del barrio por los problemas que tuvo con un grupo de vecinos, entre los que estaba Mansilla, que lo habían agredido y amenazado de muerte, sostuvo.

Afirmó que Mansilla se levantó el pulóver y vio algo planteado. Forcejearon durante un momento y escuchó -dijo- “unos disparos”.

El acusado afirmó que entonces salió corriendo con el arma y que después se entregó a la Policía.

Está detenido en el Penal 3 desde entonces. Negó haber portado un arma y haber disparado contra Mansilla.

Luego, una vecina declaró que Subelza disparó dos veces contra la víctima. “Marino cayó de la bicicleta”, indicó la mujer. Señaló que el herido estaba tirado sobre el suelo, boca abajo, y Subelza le tiró a la cabeza.

El juicio continuará el martes próximo.

DeBariloche


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