Diego Santilli toma el control de la gestión y la Casa Rosada prepara la reforma del Código Civil
El ingreso del dirigente del PRO a la Jefatura de Gabinete busca pacificar el diálogo con las provincias y el Congreso tras las denuncias judiciales contra Adorni. El mapa de poder interno se reorganiza en torno a la política tradicional mientras la economía oscila entre la baja de la inflación y el cierre de empresas.
La evolución política de la Casa Rosada registró un cambio de fondo. El presidente Javier Milei completó el viraje más drástico de su gestión al tomar juramento en el Salón Blanco a Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete, un dirigente de larga trayectoria en el peronismo tradicional y el PRO que llega para ocupar el lugar que dejó vacante la salida de Manuel Adorni.
El ascenso de Santilli representa un fuerte contraste histórico. Mientras en 1988 el actual mandatario atajaba en las inferiores de Chacarita y se volcaba a la economía impulsado por la hiperinflación alfonsinista, el nuevo ministro coordinador ya militaba en el PJ porteño. Tras recorrer un extenso camino que incluyó cargos clave en el menemismo, el duhaldismo y las jefaturas de la Ciudad de Buenos Aires junto a Horacio Rodríguez Larreta, el «Colo» logró capitalizar las tensiones internas de La Libertad Avanza para alzarse con el control de la botonera estatal.
Según lo publicado por Clarín, el desembarco de Santilli trajo un alivio inmediato al Círculo Rojo y a los sectores políticos afines al oficialismo, desgastados tras 112 días de revelaciones en los tribunales de Comodoro Py sobre la gestión de su antecesor.
Sin embargo, en las entrañas del propio espacio reconocen que esta incorporación marca una condena para el relato original: el espíritu antipolítico de la agrupación convive ahora con una estructura liderada por los actores tradicionales de la gestión pública.
La nueva mesa política y el despliegue del Código Mansilla
El rearmado del Gabinete no responde únicamente a la figura de Santilli. En los pasillos de la Casa Rosada señalan que la salida de Adorni fue impulsada activamente por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. La influencia de la política tradicional se consolida con la presencia de la familia Menem y de trece funcionarios de primera línea con pasado directo en el PRO, diluyendo el perfil técnico de los inicios libertarios.
Con este nuevo esquema político consolidado, Milei busca resguardar su agenda de reformas de fondo y prepara el envío de un ambicioso paquete legislativo al Congreso de la Nación. El proyecto central de esta etapa será la reforma integral del Código Civil y Comercial, orientado a blindar lo que el oficialismo denomina los “derechos fundamentales y la propiedad privada”.
La iniciativa fue coordinada por Manuel García Mansilla y desarrollada en el ámbito de la Fundación Faro. Cuenta con la revisión directa del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y se presentará formalmente en el Parlamento en las próximas tres semanas.
En paralelo, el frente judicial de la Casa Rosada recibió un alivio luego de que el juez Marcelo Martínez de Giorgi apartara a dos grupos de querellas en la causa que investiga el lanzamiento de la criptomoneda $LIBRA, una disposición que debilita el avance de la investigación por presunta estafa en las redes oficiales.
Economía de doble vía: Los números que defienden y cuestionan el modelo
«Nos jugamos todo a la economía para ganar el año que viene la reelección», admiten en la cúspide del Gobierno nacional.
El escenario macroeconómico actual muestra una dinámica de doble vía, con indicadores que validan el discurso oficial y variables operativas que encienden alarmas en los sectores productivos y comerciales.
- Inflación a la baja: el índice de precios de junio se proyecta por debajo del 2%, consolidando una desaceleración respecto de la inercia heredada y abriendo la posibilidad de cerrar el año en torno al 30%.
- Frente cambiario: el valor del dólar mantiene una tendencia de calma y el Banco Central incrementó su nivel de reservas.
- Riesgo País: cerró la semana en 415 puntos básicos, registrando el valor más bajo detectado en los últimos ocho años.
- Recuperación salarial: en abril, las remuneraciones formales lograron ganarle a la inflación por primera vez en un período de siete meses.
Las señales de alerta en la actividad:
- Contracción fiscal: la recaudación impositiva correspondiente al mes de junio registró una nueva caída real.
- Crisis crediticia: la morosidad en los préstamos destinados a las familias avanzó del 12,1% al 12,7%, acumulando 19 meses consecutivos de incremento y dejando a casi 7 millones de personas excluidas del sistema de financiamiento por falta de pago.
- Freno industrial: la actividad económica general se contrajo un 1,5% mensual en abril. En tanto, sectores clave como la industria automotriz marcaron un retroceso del 13,6% en junio, en un contexto donde se estima el cierre de 26.448 empresas durante el ciclo actual.
Mientras el ministro Luis Caputo insiste en que la economía ingresará en su mejor etapa histórica y los equipos técnicos preparan la estrategia para las urnas, la realidad diaria se hamaca entre las promesas de reactivación y los límites que impone la recesión en el mercado interno.
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