En Bariloche, proponen reducir la basura que llega al vertedero

El Ejecutivo municipal presentó un proyecto de ordenanza para fomentar el reciclaje en los grandes generadores de residuos, con beneficios impositivos. Distintas iniciativas apuntan a diferenciar y gestionar la basura antes de que llegue al vertedero.

Por Lorena Bermejo

El vertedero de Bariloche quedó en medio de los barrios del Alto de la ciudad. Foto: Archivo

El vertedero de Bariloche quedó en medio de los barrios del Alto de la ciudad. Foto: Archivo

Mientras en la Legislatura de Río Negro se debaten posibles soluciones para el conflicto del vertedero municipal de Bariloche, uno de los conflictos centrales a nivel ambiental en la ciudad, distintas iniciativas apuntan a reducir la cantidad de basura que llega al basural. El proyecto de ordenanza 726, firmado por el intendente Walter Cortés, establece un régimen de reciclaje para grandes generadores de residuos sólidos urbanos.

El basural a cielo abierto de Bariloche recibe por día más de 200 toneladas de residuos, y fue catalogado por la International Solid Waste Association como uno de los 50 más peligrosos del mundo. Según detalla el proyecto de ordenanza, cerca del 50% de dicha masa de residuos posee valor comercial y ambiental susceptible de ser reinsertado en la economia circular.

Vertedero de Bariloche

casi el 50%
de los residuos que llegan podrían reutilizarse o reciclarse

Basado en normativa previa como el plan de gestión de residuos sólidos urbanos -Plan GIRSU-, y la Ley provincial 5491 sancionada en 2020, el proyecto propone un régimen específico, ordenado e integral para los grandes generadores que requieren de un manejo específico de la basura, en relación al volumen estimado o volumen efectivamente generado de residuos sólidos urbanos. Los considerados grandes generadores podrán ser establecimientos o instituciones, así como eventos o actividades.

El basural de Bariloche. Archivo

Según detalla el proyecto, se trata de «traducir los lineamientos generales de planificación en herramientas operativas, fiscalizables y efectivamente implementables» y a la vez evitar y prevenir «impactos no deseados, como la generación de puntos de disposición informal o microbasurales» en distintos espacios de la ciudad.

La creación de un descuento verde es uno de los puntos centrales del proyecto. El beneficio tributario se aplicaría sobre la tasa de recolección de residuos sólidos urbanos (Tasa RSU) ante resultados verificables para las entidades que adopten prácticas responsables y acrediten la recuperación, reutilización o reciclaje de los materiales generados. El beneficio se cancela en casos de incumplimiento de las obligaciones básicas o ante la obstrucción en la fiscalización.

 Además, el proyecto prevé la creación de un registro municipal de grandes generadores, para fiscalizar y dar asistencia técnica, un registro de instituciones de recuperación -cooperativas, asociaciones, fundaciones o empresas sociales-, y el sello «Bariloche Responsable», que será ofrecido a quienes cumplan el régimen y tendrá beneficios como canales preferenciales de atención administrativa para habilitaciones, renovaciones y otros trámites, así como prioridad en la asignación de stands y espacios en ferias y eventos organizados por la Municipalidad -como la Fiesta de la Nieve o Bariloche a la Carta-.

Siguiendo los lineamientos del Plan Girsu, la separación minima obligatoria será entre fracción seca reciclable y fracción húmeda/no reciclable. La semana pasada, la comisión de Servicios de Tránsito y Transporte del Concejo Deliberante de la ciudad dio dictamen a otro proyecto -ordenanza 606/26- que apunta en la misma dirección, firmado por la concejal Laura Totonelli, del bloque Juntos Somos Río Negro.

El basural a cielo abierto que depende del municipio de Bariloche es un problema que se agudiza con el paso de los años. (foto de archivo Alfredo Leiva)

«Cada uno de nosotros debería pagar por la basura que genera”, señaló Totonelli y explicó que el objetivo es “que lo que llegue a disposición final sea la menor cantidad posible”. Su proyecto plantea crear un régimen tributario y también prevé establecer incentivos fiscales para los grandes generadores que reduzcan, reutilicen o reciclen sus residuos.

Manejo de residuos electrónicos y forestales


Otras dos iniciativas, que aún no han sido tratadas en el recinto, abordan la gestión de residuos particulares, como los eléctricos y electrónicos, y los forestales. La autora de ambos proyectos, Samanta Echenique, del bloque Juntos por el Cambio, propone crear un sistema de gestión diferenciada para los residuos forestales urbanos -provenientes en su mayoría de podas-, y un sistema de recolección de residuos de aparatos electrónicos y eléctricos, que incluye la gestión de pilas y baterías portátiles.

Más allá de las ordenanzas, existen en Bariloche puntos de recolección para descartar este tipo de residuos particulares, como Electroreciclaje, que recibe electrodomésticos, pantallas y máquinas a nafta para que estudiantes de electrónica en escuelas y otras instituciones puedan reutilizar los componentes para aprender sobre reparaciones; Esquina Ñireco, donde reciben materiales como bombonas y garrafas de gas, electrodomésticos, latas, cables, residuos electrónicos, herramientas eléctricas y de mano, entre otros, o bien Metales Sur Reciclados, donde reciclan baterías y metales no ferrosos.


Mientras en la Legislatura de Río Negro se debaten posibles soluciones para el conflicto del vertedero municipal de Bariloche, uno de los conflictos centrales a nivel ambiental en la ciudad, distintas iniciativas apuntan a reducir la cantidad de basura que llega al basural. El proyecto de ordenanza 726, firmado por el intendente Walter Cortés, establece un régimen de reciclaje para grandes generadores de residuos sólidos urbanos.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios