Gobierno rechazó las denuncias de Evo Morales por la presunta ayuda militar que envió para detener el conflico en Bolivia
El canciller Pablo Quirno afirmó que el envío de un avión Hércules tuvo como único objetivo el traslado de alimentos para superar los cortes de ruta de los manifestantes. Desde el país vecino, el gobierno de Rodrigo Paz Pereira agradeció el apoyo logístico.
La Cancillería argentina desestimó de forma categórica las acusaciones del expresidente boliviano, Evo Morales, quien había denunciado públicamente el envío de un avión Hércules y material antidisturbios desde la administración de Javier Milei para colaborar en la represión de las protestas que sacuden al país vecino.
El canciller argentino, Pablo Quirno, aclaró que la intervención del país se limitó estrictamente a una misión de asistencia humanitaria coordinada con las autoridades locales y cruzó con dureza al exmandatario boliviano.
Asistencia alimentaria frente a los bloqueos: qué dijo Pablo Quirno sobre Bolivia
Quirno detalló las características de la asistencia brindada en medio de la crisis de desabastecimiento que afecta a distintas regiones de Bolivia:
«La Argentina ha contribuido con un avión Hércules para transportar alimentos, que son alimentos bolivianos, para saltar los bloqueos que están haciendo quienes simpatizan con Evo Morales», explicó el diplomático.
Al evaluar la denuncia del dirigente cocalero, el canciller argentino fue tajante y sentenció: «Esto comprueba lo que es el eje del mal».
Por su parte, el canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, intervino en la misma línea para agradecer el respaldo logístico de la Casa Rosada y destacar la fluidez de las relaciones bilaterales en el actual contexto de conflicto.
Crisis interna y protestas con dinamita
Bolivia enfrenta un complejo escenario político y económico. Las manifestaciones, que comenzaron de manera aislada a principios de año, escalaron con fuerza este mes y mantienen en vilo al gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira.
La movilización actual congrega a sectores de mineros, maestros, transportistas y agrupaciones campesinas alineadas con Evo Morales, quien actualmente permanece prófugo y con una orden de arresto por cargos de tráfico de menores.
La escalada de violencia alcanzó su punto crítico la semana pasada, cuando manifestantes detonaron cartuchos de dinamita en las inmediaciones del palacio presidencial e intentaron ingresar por la fuerza, registrándose además el lanzamiento de bombas molotov contra las fuerzas de seguridad locales.
Según los funcionarios de ambos países, las protestas buscan subvertir el orden democrático en Bolivia.
Con información de Infobae.
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