La Justicia rechazó frenar la licitación de la Hidrovía tras denuncias por irregularidades y direccionalidades

La diputada Marcela Pagano sostuvo que el proceso habría sido diseñado para favorecer a la empresa Jan de Nul y a grupos empresarios locales vinculados al Grupo Neuss. En la resolución, el magistrado remarcó que las denuncias “se caracterizan en gran parte como una presunción de un futuro hecho ilícito”, aunque aclaró que la investigación sigue abierta.

Redacción

Por Redacción

El juez federal Daniel Rafecas rechazó este jueves 21 los pedidos de suspensión de la licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay formulados por la diputada nacional Marcela Pagano y por el dirigente Fernando Míguez, al considerar que no se acreditaron los requisitos necesarios para dictar una medida cautelar.

La resolución fue dictada en el marco de las causas CFP 2238/2026 y CFP 2425/2026, en las que se denunciaron presuntas maniobras de fraude, negociaciones incompatibles, asociación ilícita y direccionamiento del proceso licitatorio vinculado a la concesión de la vía navegable troncal.

Según surge del fallo al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, Pagano sostuvo que el proceso habría sido diseñado para favorecer a la empresa Jan de Nul y a grupos empresarios locales vinculados al Grupo Neuss, mediante cláusulas técnicas restrictivas y supuestos acuerdos previos de reparto de contratos.

La legisladora también denunció presuntas falsificaciones de documentación técnica atribuida a Naciones Unidas y vinculó el proceso con antecedentes irregulares en otras licitaciones estatales.

Por su parte, Míguez afirmó que el pliego habría sido confeccionado con requisitos imposibles de cumplir para otros competidores y denunció un eventual perjuicio millonario para el Estado por el traspaso del cobro de peajes al sector privado.

El fiscal federal Guillermo Marijuan dictaminó en contra de las cautelares y sostuvo que no se encontraba acreditada “la verosimilitud del derecho invocado ni la arbitrariedad manifiesta del obrar administrativo”, además de considerar que tampoco existía un peligro concreto en la demora.

En la resolución, el magistrado remarcó que las denuncias “se caracterizan en gran parte como una presunción de un futuro hecho ilícito” y sostuvo que la investigación aún se encuentra en una etapa inicial, por lo que no corresponde adoptar una medida de suspensión del proceso licitatorio.

Asimismo, el juez recordó que las medidas cautelares contra decisiones de la administración pública deben aplicarse con criterio restrictivo debido a la presunción de legitimidad de los actos administrativos.

Finalmente, el expediente fue remitido nuevamente a la Fiscalía Federal N°9 para continuar con la investigación delegada en los términos del artículo 196 del Código Procesal Penal.


Una empresa de Estados Unidos ya había criticado la licitación de la hidrovía


A mediados de abril, una importante empresa de dragado de Estados Unidos criticó las condiciones del proceso licitatorio impulsado por el Gobierno nacional, alegando que las exigencias benefician claramente a un consorcio con vínculos históricos con China.

La disputa enfrenta en los papeles a dos gigantes de Bélgica: Dredging Environmental & Marine Engineering NV (DEME) contra un grupo liderado por Jan de Nul NV, la compañía que ha estado a cargo del dragado del Paraná desde la década de 1990 y que quedó mejor posicionada en la etapa final.

En su momento, la firma Great Lakes Dredge & Dock Co., con sede en Houston y considerada el mayor proveedor de servicios de dragado de EE.UU., se asoció al consorcio de DEME y había denunciado que existía una desigualdad de condiciones en los requisitos contractuales.

Las críticas más severas apuntan al diseño técnico de la subasta. «La licitación se ha diseñado a medida del adjudicatario actual», sentenció Chris Gunsten, vicepresidente sénior de servicios de proyectos de Great Lakes, según reveló Bloomberg. También planteó abiertamente sus sospechas al preguntarse si el proceso «ya está todo amañado».

En primer lugar, apuntaron con que la concesión exige que la empresa postulante haya dragado previamente 250 kilómetros de río de forma continua, una hazaña logística poco común que Jan de Nul logró precisamente gracias a su extensa concesión de 25 años en el propio río Paraná.

A la vez, cuestionaron la estipulación de un piso tarifario. Gunsten aseguró que, en sus 34 años en el sector, nunca vio una condición similar, ya que «el propietario suele querer el precio más bajo con el nivel adecuado de calidad».

Además, las bases establecen que cualquier empresa que busque oponerse a un requisito deberá depositar una «fianza de objeción» por 10 millones de dólares, monto que el Estado argentino podrá retener si las autoridades rechazan dicho planteo.

A pesar de las restricciones impuestas a capitales públicos, asesores de DEME y Great Lakes advirtieron que Servimagnus SA -la empresa argentina socia de Jan de Nu– ha trabajado en el pasado con la firma estatal china CCCC Shanghai Dredging Co.

Si bien oficialmente ninguna empresa china figura en la oferta pendiente, Steve Bovo, consultor de Corcoran Partners que asesora al consorcio de DEME, cuestionó duramente la inacción del gigante asiático: «Los chinos están compitiendo en todo el mundo y no tienen objeciones a lo que está pasando aquí en Argentina […] Empiezas a ver que es casi como un juego de trileros».

Por su parte, Servimagnus reconoció en un comunicado su labor previa con la empresa asiática, pero aclaró de forma tajante que hoy en día no tienen «ninguna relación comercial ni contractual con ninguna empresa china ni con el gobierno».

Con información de Bloomberg.


La pulseada por la Hidrovía entró en definición


Según la información publicada en el sistema oficial Contrat.Ar, ambas firmas belgas presentaron una propuesta económica de referencia de 14,23 dólares, mientras que en los renglones exhibidos del cuadro comparativo figura un valor unitario de 4,65 dólares estadounidenses.

a apertura de las propuestas se produjo luego de que las dos empresas superaran la evaluación técnica sin impugnaciones. En esa instancia, Jan De Nul obtuvo 66,20 puntos contra 42,14 de DEME, diferencia que consolidó una ventaja significativa para la firma que opera la Hidrovía desde hace décadas.

Fuentes vinculadas al proceso señalaron que la propuesta operativa de Jan De Nul recibió mejor ponderación en antecedentes, metodología y capacidad técnica, factores considerados centrales en una concesión de largo plazo para el principal corredor exportador del país.

En el sector consideran que Jan De Nul cuenta además con una ventaja operativa derivada de su experiencia histórica en el río Paraná, el conocimiento de la sedimentación, la logística y los costos de mantenimiento, además de infraestructura ya desplegada y relaciones consolidadas con actores portuarios y exportadores.

El hecho de que ambas ofertas económicas visibles resultaran equivalentes fue interpretado en el mercado como un intento de DEME de neutralizar la ventaja económica de Jan De Nul y trasladar la definición al terreno técnico.

En caso de que las propuestas económicas sean finalmente similares, la decisión podría inclinarse por antecedentes, capacidad comprobada, continuidad operativa y menor riesgo de transición, aspectos en los que Jan De Nul aparece hoy con ventaja objetiva.


El juez federal Daniel Rafecas rechazó este jueves 21 los pedidos de suspensión de la licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay formulados por la diputada nacional Marcela Pagano y por el dirigente Fernando Míguez, al considerar que no se acreditaron los requisitos necesarios para dictar una medida cautelar.

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