Cerro Catedral celebró el Día del Montañés y puso en valor la identidad de Bariloche
Mucho antes de convertirse en uno de los centros de esquí más importantes de Sudamérica, Cerro Catedral ya formaba parte de la vida cotidiana de los habitantes de Bariloche.
Cada 5 de agosto, Bariloche celebra el Día del Montañés, una fecha que reconoce a quienes, desde distintos ámbitos, contribuyeron a construir una cultura de montaña que forma parte de la identidad de la ciudad. En ese marco, Cerro Catedral puso en valor el vínculo histórico entre la comunidad barilochense y uno de los principales escenarios de la actividad invernal de la región.
Mucho antes de convertirse en uno de los centros de esquí más importantes de Sudamérica, Cerro Catedral ya formaba parte de la vida cotidiana de los habitantes de Bariloche. Allí, miles de chicos tuvieron su primer contacto con la nieve, familias compartieron inviernos y distintas generaciones de instructores, patrulleros, deportistas, trabajadores y montañeses desarrollaron parte de sus actividades.
La cultura de montaña de la ciudad fue construida a lo largo de las décadas por clubes, instituciones, familias, trabajadores y deportistas. Entre ellos, el Club Andino Bariloche tuvo un papel central en la formación de generaciones de montañistas y esquiadores.
Su presidente, Juan Pablo Ordoñez, destacó el valor de la montaña como espacio de aprendizaje y transmisión de valores. “La montaña es una gran escuela de valores. Enseña compañerismo, responsabilidad, esfuerzo y respeto por el entorno”, señaló.
Ordoñez también remarcó el lugar que ocupa Catedral en la historia de la ciudad y en la experiencia de varias generaciones de barilochenses. Según sostuvo, allí muchas personas tuvieron su primer contacto con la nieve, aprendieron a esquiar, encontraron una vocación o construyeron recuerdos familiares.
La enseñanza del esquí, de generación en generación
Uno de los principales ejes de esta historia es la formación. Miles de personas dieron sus primeros pasos sobre la nieve acompañadas por instructores, en una relación con la montaña que en muchos casos se transmitió de padres a hijos.
Martín Bacer, presidente de la Asociación Argentina de Instructores de Esquí, Snowboard y Pisteros Socorristas (AADIDESS), señaló que Cerro Catedral tuvo un papel destacado en la formación de instructores y en el desarrollo de la enseñanza del esquí en Argentina.
“El vínculo entre los instructores, la formación en montaña y Cerro Catedral es muy estrecho”, afirmó Bacer, quien consideró que el centro se convirtió en un referente nacional e internacional por sus pistas, infraestructura, escuelas y clubes.

Para el dirigente, el trabajo de los instructores actualmente excede la enseñanza de una técnica deportiva. También comprende el acompañamiento y la transmisión de valores vinculados con la seguridad, el respeto por la montaña y el cuidado del ambiente.
De cara al futuro, Bacer destacó la importancia de la innovación, la capacitación y el cuidado del entorno natural, además de la incorporación de nuevas tecnologías y prácticas sustentables.
Refugio Lynch, 83 años de historia
Otro de los espacios que forman parte de la memoria de Cerro Catedral es el Refugio Lynch, que lleva 83 años vinculado a la actividad de montaña.
El lugar fue escenario de encuentros entre generaciones de esquiadores, familias, instructores, patrulleros y deportistas, además de acompañar el crecimiento del esquí en Bariloche y ser punto de encuentro después de las jornadas en la nieve.
Martín Díaz Varzilio, responsable del refugio, destacó que por sus mesas pasaron generaciones de barilochenses que regresan con sus hijos y nietos. “Eso habla de una montaña que forma parte de la vida de las personas y que sigue creando recuerdos generación tras generación”, sostuvo.
Díaz Varzilio también planteó el desafío de acompañar la evolución de la actividad y responder a la búsqueda de nuevas experiencias y servicios sin perder la identidad histórica del lugar.
El desafío de proyectar la montaña hacia el futuro
Desde Catedral Alta Patagonia remarcaron que la historia del cerro está estrechamente ligada a la de Bariloche. Débora Bustos Williams, responsable de Comunicación de la empresa, señaló que la comunidad hizo propio el espacio y destacó a las personas que contribuyeron a construir la cultura de montaña a lo largo de los años.
“Cuando hablamos de Catedral hablamos de mucho más que un centro de esquí. Hablamos de un lugar donde generaciones aprendieron, trabajaron, compartieron momentos, encontraron una vocación y construyeron recuerdos que hoy forman parte de la identidad de Bariloche”, expresó Bustos Williams.
La representante también señaló que el desarrollo futuro debe mantener el vínculo con esa historia. En ese sentido, planteó que crecer implica acompañar la evolución de la montaña para que nuevas generaciones puedan encontrar allí un espacio para aprender, trabajar y disfrutar.
El Día del Montañés se presenta así como una oportunidad para reconocer a quienes construyeron la cultura de montaña de Bariloche: familias, clubes, instructores, patrulleros, refugios, deportistas y trabajadores que, temporada tras temporada, mantuvieron activa esa relación con la montaña.
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