El arroyo Gutiérrez en Bariloche llegó a triplicar su cauce: mejoran las condiciones
El monitoreo del curso de agua y los trabajos del DPA continúan en la zona. Ya no hay agua en las viviendas de la ribera.
La situación en la zona ribereña del arroyo Gutiérrez en Bariloche, que afectó con el ingreso de agua en viviendas y predios aledaños, mejoró, pero siguen las tareas para mejorar la fluidez del cauce que creció de manera exponencial la semana pasada como consecuencia de las intensas lluvias en la cordillera.
“La zona compleja fue el arroyo Gutiérrez, seguimos trabajando, ya no hay agua en las viviendas”, confirmó Matías Tormann, delegado regional del Departamento Provincial de Aguas (DPA) a Diario RÍO NEGRO y señaló que no hubo inconvenientes en otros ríos cordilleranos como Villegas, El Foyel y Manso, donde semanas atrás las crecidas también impactaron.
Con la mejora de las condiciones climáticas desde el fin de semana y la normalización del curso de agua, sigue el monitoreo y trabajos con maquinarias para el “despeje del cauce, para mejorar la fluidez del agua y poder bajar el agua en la zona que hoy está comprometida”, señaló el delegado regional.
El cauce del arroyo Gutiérrez circula entre los lagos Nahuel Huapi y Gutiérrez y transita tierras del Ejército y el barrio Villa Los Coihues, se vio afectado por las intensas precipitaciones y de un curso habitual de 3 metros cúbicos por segundo pasó a tener 8 metros cúbicos por segundo.
Los equipos de DPA trabajaron junto a la municipalidad y la junta vecinal y el fin de semana, con la mejora de las condiciones meteorológicas y ausencia de precipitaciones, se abocaron a intervenir el cauce para el despeje a la altura del puente Negro, paralelo a la Ruta 82, en el barrio Villa Los Coihues, y desde el lunes trabajan en la zona del desarenador que alimenta el canal que va hacia la usina del Ejército, inserta en un paseo habitual de senderismo en la zona oeste.
En la ribera del arroyo unos 25 vecinos fueron afectados por la crecida, por eso se agilizan las tareas de despeje para facilitar el escurrimiento y evitar nuevos inconvenientes.
El monitoreo del DPA se mantiene para seguir la evolución del arroyo y analizar su comportamiento.
Las crecidas son evidentes en Bariloche en todos los cursos de agua incluso en los lagos Nahuel Huapi, Moreno, Gutiérrez que se quedaron con poco espacio de costa pública.
Comentarios