El equipo de cuidados paliativos que transforma el dolor en acompañamiento, dignidad y amor comunitario
En Cutral Co, el grupo de profesionales atiende en la calle Stankovsky del barrio Pueblo Nuevo.
Son siete integrantes de este equipo que hace siete años empezó a realizar la labor y que hoy se están ante un auténtico sueño cumplido. Todos acompañan de manera integral a personas que atraviesan procesos de enfermedades oncológicas con los cuidados paliativos.
Esta labor combina la atención médica con un profundo sentido de contención humana, ética y social. Solo abordan a adultos, no a pacientes pediátricos.
Se trata de los profesionales médicos Daira Brizuela, Lorena Paramio, Marcela Meschiller, Mario Iglesias y Ángeles Iglesias; la licenciada en enfermería, Nanci Cofré y la secretaria Gabriela Garrido.
«Siempre fuimos trabajando con pacientes que están en período de tratamientos oncológicos. En ese sentido, a veces, lo difícil es el preconcepto que existe en las personas que ingresan a cuidados paliativos con que es el fin de la vida», contó.
Sin embargo, el equipo les transmite que se trata de un acompañamiento durante el proceso. Tal vez esa noción es porque han llegado muy tarde al acompañamiento. «Ahora, si se empezó a tratar con personas en el proceso de enfermedad»; destacó Nanci.
La tarea consiste en brindar contención a las familias, hacer red de las personas que, por ahí, no logran conseguir sus medicamentos, acompañarlos en todo el proceso de la enfermedad. «Ha sido muy difícil para ellos, demanda mucho dinero, para quienes no tienen recursos, es muy costoso. La derivación a Neuquén aun con obra social es muy difícil y costosa», destacaron.
Gabriela explicó que tienen 52 pacientes y en aquellos casos en que no tienen movilidad física, se los visita a domicilio. Los turnos se los dan en la misma semana, y hay una línea de celular que funciona las 24 horas, a pesar de que el horario de funcionamiento es de 8 a 16.
«El objetivo primordial es aliviar los síntomas y garantizar que la persona no sufra dolor», acotó Nanci. En cada etapa del proceso, los integrantes del equipo respetan la autonomía del paciente en coincidencia con la bioética y en diálogo con su familia, pero priorizan lo que la persona decide y necesita sobre su cuerpo.
Atienden a personas adultas de distintas edades, el rango prioritario prevalente se ubica entre los 40 y 60 años, según acotaron. Además de la atención clínica, realizan un trabajo social indispensable: ayudan a conseguir medicamentos e insumos a familias sin recursos.
Son muchas las familias que llegan hasta el lugar y donan la medicación o elementos como pañales, por ejemplo, de su ser querido que ya no está. Este espacio representa una alternativa tranquila al ambiente hospitalario tradicional, y permite que los pacientes acudan a recibir inyectables o colocarse sueros en un entorno exclusivo a sus dolencias.
Como parte de este camino compartido, el próximo 5 de noviembre se llevará a cabo una jornada comunitaria de cuidados paliativos, en la que se pintará un mural con el «Árbol de la Vida» y se dictarán capacitaciones para el personal de enfermería. Este servicio de cuidados paliativos tiene las siguientes vías de contacto 2995319149 y 4860055.
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